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Hay pocas cosas más placenteras que relajarse en un jacuzzi. ¿Y si te dijéramos que puedes hacerlo en el jardín o terraza de tu casa y, además, sin gastar demasiado dinero?

Los numerosos beneficios que aportan los jacuzzis, unidos a su popularidad, que ha ido creciendo a pasos agigantados en los últimos años, los ha convertido en piezas accesibles para casi todos los bolsillos y todos los tipos de jardín.

Aunque su precio va a depender de muchos factores, como su tamaño, forma, capacidad, calidad y tipo de materiales, la gran oferta de spas de exterior que hay en el mercado permite adquirir uno sencillo desde 400 euros.

Así pues, si este verano queremos relajarnos entre burbujas sin movernos de casa, debemos conocer qué tipos de jacuzzis existen, cuánto cuestan y qué hay que tener en cuenta antes de decantarse por uno u otro.

¿Cómo funciona un jacuzzi?

Uno de los principales atractivos de los jacuzzis son sus burbujas. Éstas se generan gracias a una bomba que impulsa el agua, que sale en forma de chorros al mezclarse con el aire que genera el soplador. Estas salidas de agua tienen diferentes potencias, tamaños y ubicación, según las funciones del hidromasaje y de la calidad de la pieza.

Además, los jacuzzis incluyen calentadores, que permiten regular la temperatura del agua, y sistemas de filtrado, que aspiran el agua, la filtran y la vuelven a expulsar, al igual que ocurre con las piscinas.

A este funcionamiento básico se le añaden funciones extras, como sistemas antical, aromaterapia, cromoterapia e, incluso, altavoces o televisión integrados, aunque obviamente, éstas también incrementarán su precio.

Instalación de un jacuzzi en el jardín

Lo primero que debemos tener en cuenta es que un jacuzzi necesita una toma de agua y de luz potente, sin la cual, no funcionará de forma correcta. Y es que aunque un spa exterior en sí no consume demasiada energía, sí que necesita disponer de sistemas de calidad, para que la pieza no falle.

El consumo de un jacuzzi varía en función de las características técnicas de cada modelo. Sin embargo, de media, su consumo eléctrico puede estar entre 1,5 Kw/h y 4,5 Kw/h, en función de su potencia, del número de bombas y jets que contenga y de la franja horaria en la que lo utilicemos. Algunos modelos incorporan sistemas que ahorran el consumo de luz y agua; son los que contienen la etiqueta “eco spa”.

La instalación de un jacuzzi es bastante sencilla y económica; más que la de una piscina. Suele colocarse sobre una estructura sólida de hormigón, que debe soportar el peso de la pieza, el del agua, y el de las personas que caben en ella, y posteriormente, se instalan el resto de componentes, como cables y tuberías.

Esa instalación debe hacerse de forma correcta, para que el jacuzzi no falle y para velar por la seguridad de las personas que van a utilizarlo.

¿Cuánto cuesta un jacuzzi y qué modelos hay?

El precio de un jacuzzi va a depender, como apuntábamos, de muchos factores. Los más económicos, que son hinchables y suelen tener una capacidad máxima de 4 personas, cuestan desde 400 euros, aunque su precio puede llegar a alcanzar los 2.000 euros.

La ventaja de los jacuzzis hinchables es que no precisan de una instalación por parte de profesionales, que puede llegar a superar los 3.000 euros, y que pueden montarse y desmontarse fácilmente.

Sin embargo, sus prestaciones son mucho más básicas que las del resto de jacuzzis, ya que sólo tienen un panel de control, desde el cual se regula la temperatura del agua y la intensidad de los chorros de hidromasaje.

El funcionamiento del resto de jacuzzis, los rígidos, es bastante parecido. Lo único que los diferencia es su capacidad y tamaño, que puede ir de 1 sola persona hasta 8; su forma, que puede ser redonda, cuadrada o rectangular; su potencia; el número de chorros y jets de los que dispongan; y los extras que queramos añadirles. Además, obviamente, de su estructura, que es rígida y que está fabricada en aluminio, PVC y madera sintética, en su mayoría.

Sin embargo, aunque algunos jacuzzis pueden llegar a superar los 25.000 euros, uno básico, con capacidad para 6 personas, 1.000 litros y 45 jets con salida de aire y agua, puede rondar los 3.000 euros, a los que hay que añadir la instalación por parte de profesionales, que ascenderá a unos 3.000 euros más. Esta incluye la creación de la base de hormigón, el revestimiento de la pieza y trabajos de albañilería, fontanería y electricidad.

Aunque la elección de uno u otro va a depender, principalmente, de nuestro presupuesto, debemos intentar decantarnos por uno de calidad, que nos permita disfrutar de baños relajantes con burbujas durante muchos años.