Desde el primer momento en que tomamos la iniciativa de adquirir o remodelar nuestra cocina, soñamos con que esta tenga todo lo necesario para disfrutar de ella al máximo. Pensamos en un espacio con gran capacidad de almacenaje, evitando los espacios muertos en rincones o alturas, y que cuente con el equipamiento de electros que nos haga la vida más fácil. Todo ello sin renunciar al diseño y tendencias del mercado.

Este es el germen del concepto de cocina integral, que entiende esta estancia como un espacio funcional en el que conviven todos los elementos que la componen de forma armónica, aprovechando al máximo el espacio y dotando de practicidad a la vivienda.
¿Cómo diseñamos el proyecto de la cocina integral idónea?
Una cocina integral es aquella completamente equipada para satisfacer las necesidades de los propietarios. Por eso, al diseñar esta habitación deben tenerse en cuenta tus preferencias a nivel estético y práctico. Así, se obtendrá una cocina cómoda y práctica en la que no apreciarás ninguna carencia.
Para conseguirlo hay que tener en cuenta los siguientes aspectos:

El espacio
El espacio es determinante en el diseño de una cocina integral. Estas cocinas son la mejor opción y la más recurrente en espacios reducidos, ya que permiten aprovechar al máximo cada rincón y sacar todo el partido a cada elemento. Para ello, puedes contar con módulos y gaveteros de gran capacidad, lo que te facilitará mucho la vida con respecto al almacenaje.
Además, incorporar accesorios extraíbles en el interior en lugar de baldas fijas eliminará cualquier espacio muerto, haciendo que todo el contenido de estos módulos sea totalmente accesible de una forma fácil y rápida.
El diseño
Practicidad y funcionalidad no son conceptos opuestos a diseño. Un ejemplo de ello es la integración de los electrodomésticos en el mobiliario, que aporta coherencia visual a la habitación, manteniendo el estilo y dando como resultado un entorno más ordenado, cuidado y que proporcione confort.
Si por el contrario eres de los que prefiere que los electros estén visibles, puedes optar por aquellos electrodomésticos que cuiden al detalle su estética y aporten diseño al entorno. También puedes acompañarlos de puertas escamoteables, que ocultarán aquellos elementos de la cocina que puedan romper el equilibrio del diseño.
Convivencia entre espacios anexos
Cuando la distribución de una cocina integral es abierta y tiene que convivir con otras estancias del hogar, como puede ser el salón, la estética y diseño cobran aún más importancia. Esto hace que las cuestiones que hemos destacado anteriormente cobren mayor importancia, pues mantener la estética entre estancias hará que el espacio se vea más organizado y optimizado.
De nuevo, las puertas escamoteables que oculten electrodomésticos, fregadero u otros elementos de la cocina, son un gran reclamo en este tipo de entornos.

Mayoritariamente las cocinas integrales son la respuesta a espacios convivientes, por lo que las claves que hemos ido mencionando anteriormente nos podrían ofrecer la respuesta a nuestras necesidades consiguiendo los mejores resultados, sin renunciar a la funcionalidad y el diseño.





