Gran parte de los actores del sector coinciden en que es necesario poner en marcha medidas que contribuyan a solventar el problema del alquiler, especialmente en aquellas ciudades más tensionadas. Aquí se incluyen, lógicamente, todas las que tienen más de 20.000 habitantes y experimentan, en mayor o menor medida, escasez de vivienda en alquiler y unos precios verdaderamente prohibitivos.
Opiniones de los expertos
Sin embargo, la ley aprobada por el Parlament de Catalunya no gustó en absoluto y las reacciones no se hicieron esperar. Foment del Treball, con Josep Sánchez Llibre a la cabeza, calificó la legislación de “error mayúsculo” y advirtió que podría llegar a “paralizar el sector inmobiliario”, además de “reducir la oferta”.
Para Beatriz Toribio, directora general de la Asociación de Propietarios de Viviendas en Alquiler (Asval), la medida es “populista” y cree que tendrá “efectos adversos”. Toribio considera que la administración pública debería concentrarse en proporcionar “soluciones habitacionales y un sistema de ayudas a las personas vulnerables, que necesitan, sin duda alguna, el apoyo de la administración” y añade que “los propietarios necesitan un marco estable y seguro”.
José Ramón Zurdo, director general de la Agencia Negociadora del Alquiler, va un poco más allá e indica que “limitar los precios del alquiler es ilegal y perjudicará gravemente el mercado del alquiler en Cataluña”. Considera que la ley, aprobada en un parlamento autonómico, es contraria a una ley de rango mayor, como es la Ley de Arrendamientos Urbanos, que parte de un principio general de libertad en la fijación de rentas y que impide a las comunidades autónomas fijar precios de referencia de carácter vinculante”.
Por su parte, la directora de Comunicación de Fotocasa, Anaïs López, celebró que el Govern se haya centrado en solucionar un problema tan importante y urgente como es el precio de la vivienda de alquiler. Sin embargo, avisó que “la limitación de precios no puede ser muy restrictiva para los propietarios, ya que a la larga nos podemos encontrar con que menos propietarios pongan sus viviendas en régimen de alquiler y poco a poco se reduzca aún más la oferta que hay actualmente en el mercado”. Recordó, además, que los particulares tienen buena parte de la oferta de vivienda en nuestro país y, por tanto, “debemos potenciar que estos particulares pongan sus viviendas en alquiler con incentivos y ayudas y no con medidas que puedan resultar muy restrictivas”, provocando un efecto contrario al deseado.





