Las sobras, los platos preparados y los envases abiertos también deben conservarse bien protegidos. Utiliza recipientes cerrados para evitar que los alimentos se sequen, absorban olores o entren en contacto con productos crudos. Consulta los símbolos de cada envase para conocer sus propiedades de conservación y reciclaje. Además, refrigera las comidas preparadas y las sobras cuanto antes.
¿Qué alimentos van en los cajones y en la puerta de la nevera?
Los cajones están pensados para facilitar la conservación de frutas y verduras. No obstante, algunas frutas y hortalizas, como los plátanos, los tomates, las patatas, las cebollas y los ajos, se conservan mejor fuera del frigorífico, en un lugar fresco, seco y alejado de la luz directa. En cambio, otras, como las fresas, las uvas, las zanahorias o las verduras de hoja, suelen necesitar refrigeración para mantenerse frescas durante más tiempo. La elección depende también del grado de maduración y de cuándo vayas a consumirlas.
La puerta es la zona más expuesta a los cambios de temperatura, por lo que conviene reservarla para bebidas, salsas, mostaza, kétchup, mermeladas y otros productos que toleren mejor estas oscilaciones, siempre que así lo indique su etiquetado. Además, abre la nevera solo el tiempo necesario y comprueba que la puerta cierre correctamente para mantener el frío.
| Consejo: Según la Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria, los huevos deben conservarse en el interior de la nevera, preferiblemente en su envase original y no en la puerta, para evitar los cambios bruscos de temperatura y reducir el riesgo de proliferación de bacterias como la salmonela. |
¿Qué alimentos recomienda la OCU conservar fuera de la nevera?
El pan, la miel, el aceite, el café, las especias, el chocolate, las patatas, los ajos, las cebollas y los tomates pueden conservarse fuera del frigorífico. El frío puede alterar su textura, sabor o propiedades.
Los embutidos curados enteros también pueden guardarse fuera, en un lugar fresco, seco y oscuro. Si hace mucho calor o el producto ya está abierto, las condiciones pueden cambiar. En cualquier caso, sigue las indicaciones del fabricante.

¿Cómo organizar la nevera para conservar mejor los alimentos y ahorrar energía?
Además de saber en qué balda de la nevera colocar cada alimento, conviene adoptar estos hábitos:
- Mantén la temperatura adecuada: la OCU recomienda unos 5 °C en el frigorífico y −18 °C en el congelador. Enfriar más de lo necesario aumenta el consumo energético sin garantizar una mejor conservación.
- No llenes la nevera hasta los topes: deja espacio para que circule el aire frío y se mantenga una temperatura uniforme.
- Ordena por fechas: coloca delante los productos que debas consumir antes y detrás los recién comprados.
- Descongela con seguridad: pasa los alimentos del congelador al frigorífico con suficiente antelación y utiliza un recipiente para recoger los líquidos de carnes, pescados y mariscos.
- Cierra bien la puerta: no la dejes abierta más tiempo del necesario y comprueba que encaje correctamente.
| Consejo: reserva un espacio visible en la nevera para las sobras y los envases abiertos. Así recordarás qué alimentos debes consumir primero y evitarás que se queden olvidados al fondo. |
En definitiva, saber en qué balda de la nevera colocar cada alimento consiste en adaptar la distribución al aparato, proteger los productos y mantener un orden que facilite su consumo. Así podrás conservar mejor la compra, reducir el desperdicio y evitar un gasto energético innecesario. Aquí tienes más claves para ordenar tu nevera y despensa.
Y tú, ¿tienes algún truco para organizar la nevera y aprovechar mejor los alimentos? Cuéntanoslo en los comentarios.