Sin embargo, es muy perecedera y se deteriora con rapidez después de la cosecha. Esto dificulta su distribución a grandes distancias y explica por qué resulta mucho menos habitual encontrarla en los supermercados europeos que el anacardo seco.
¿Cómo se recolectan y procesan los anacardos antes de comerlos?
Saber de dónde salen los anacardos también implica conocer el proceso necesario para convertirlos en un alimento seguro. Cuando los frutos maduran, se recolectan y se separa la estructura con forma de riñón de la manzana carnosa. Después, los anacardos se secan para facilitar su conservación y preparar las siguientes fases del procesamiento.
La cáscara exterior es dura y contiene un líquido resinoso conocido como cashew nut shell liquid. Esta sustancia contiene compuestos fenólicos irritantes que pueden provocar lesiones en la piel. Por ese motivo, los anacardos recién recogidos no deben abrirse ni consumirse directamente sin el tratamiento adecuado.
El procesamiento industrial incluye distintas operaciones, que pueden variar según el método utilizado:
- Secado: reduce la humedad y facilita la conservación de los frutos recolectados.
- Tratamiento térmico: se aplica para facilitar la apertura de la cáscara y controlar los riesgos asociados a sus componentes irritantes.
- Descascarillado: se extrae la semilla interior mediante procedimientos que requieren precauciones específicas.
- Retirada de la película exterior: se elimina la fina cubierta que recubre la semilla.
- Clasificación y envasado: se seleccionan las piezas y se preparan para su distribución, enteras, troceadas o tostadas, según el producto final.
El resultado es el anacardo que encontramos en las tiendas, listo para consumir o incorporar a distintas recetas.
¿Qué se hace con el resto del fruto del anacardo?
El cultivo del anacardo no se limita a obtener el fruto seco. La manzana carnosa y la cáscara también pueden aprovecharse, aunque su uso depende del país y de la infraestructura disponible.
La manzana se emplea en la elaboración de zumos, bebidas fermentadas, mermeladas y conservas. En algunas regiones productoras también se transforma en otros alimentos.
Por su parte, el líquido de la cáscara tiene aplicaciones industriales: sus compuestos se utilizan como materia prima en la fabricación de determinados recubrimientos, resinas y materiales de fricción.
Este aprovechamiento resulta especialmente interesante porque permite obtener distintos productos a partir de una misma cosecha.
¿Por qué los anacardos son tan populares en la cocina?
Además de su sabor suave y textura cremosa, los anacardos destacan por su versatilidad. Se consumen tostados como aperitivo, se incorporan a ensaladas y salteados y se utilizan para preparar cremas, salsas y bebidas vegetales.
Desde el punto de vista nutricional, los anacardos aportan grasas mayoritariamente insaturadas, proteínas vegetales y fibra, además de minerales como el magnesio, el fósforo y el cobre, que contribuyen al funcionamiento normal de los músculos, al mantenimiento de los huesos y al metabolismo energético. Sin embargo, son un alimento calórico (unas 550-570 kcal por cada 100 gramos), por lo que una ración orientativa de 25-30 gramos permite disfrutar de sus nutrientes sin excederse en la cantidad.
Ahora que ya sabes de dónde salen los anacardos, la próxima vez que abras una bolsa podrás imaginar su peculiar origen: un árbol tropical, una manzana carnosa y una semilla que necesita un procesamiento cuidadoso antes de llegar a tu mesa.
¿Sabías de dónde salen los anacardos? ¡Cuéntanos en los comentarios qué curiosidad de este fruto seco te ha sorprendido más!