“Buscamos que no se viera como un añadido, sino como una prolongación real de la vivienda”, señala González. La terraza no se amuebla como un espacio independiente, sino como una habitación más de la casa. Esa conexión visual aumenta la sensación de superficie útil y el atractivo emocional de la vivienda.

Estilismo: Beatriz Sánchez. Foto: Amador Toril.
¿Cómo deben ser los dormitorios y baños para aumentar el valor percibido de una vivienda?
La respuesta pasa por crear espacios fáciles de imaginar como propios. Los dormitorios del proyecto se diseñaron con una estética serena basada en blancos, textiles suaves, madera clara y pequeños acentos de color. El objetivo no era imponer una personalidad concreta, sino permitir que cualquier comprador pudiera proyectarse en ellos.

Estilismo: Beatriz Sánchez. Foto: Amador Toril.
El almacenaje de una casa también comunica valor
Vestidores abiertos, ropa perfectamente organizada, cestas decorativas y soluciones funcionales transmiten sensación de orden y cuidado. Habilitar este tipo de espacios revaloriza la vivienda sin duda.

Estilismo: Beatriz Sánchez. Foto: Amador Toril.
Los cabeceros tapizados, las alfombras claras, las mesitas de líneas sencillas y los textiles envolventes construyen dormitorios que transmiten confort inmediato. Son estancias pensadas para que el comprador pueda proyectarse en ellas, algo esencial en un proyecto de home staging de alto nivel: no se trata de mostrar una personalidad demasiado marcada, sino de sugerir una vida posible.

Estilismo: Beatriz Sánchez. Foto: Amador Toril.
La presencia de vestidores abiertos y bien organizados suma, además, una capa de funcionalidad. El almacenaje se convierte en argumento estético: camisas ordenadas, cestas de mimbre, tiradores negros y una composición limpia que comunica cuidado y practicidad.

Estilismo: Beatriz Sánchez. Foto: Amador Toril.
Los baños deben parecer pequeños spas domésticos
Lavabos suspendidos, grandes espejos, materiales naturales y tonos arena ayudan a ampliar visualmente el espacio y a generar una percepción de calidad superior. Los detalles decorativos, además, convierten espacios funcionales en estancias aspiracionales.
En este piso madrileño los baños siguen la misma lógica de elegancia contenida. Los lavabos suspendidos en piedra beige, la grifería mural, las mamparas de vidrio y los grandes espejos ayudan a ampliar visualmente el espacio. La elección de materiales naturales y tonos arena introduce una sensación de spa doméstico, limpia y atemporal.

Estilismo: Beatriz Sánchez. Foto: Amador Toril.
Los detalles como toallas, flores, accesorios, y escaleras decorativas, humanizan los baños sin recargarlos. En una vivienda preparada para venderse mejor, estos gestos son esenciales: convierten estancias funcionales en espacios aspiracionales.

Estilismo: Beatriz Sánchez. Foto: Amador Toril.