Solo uno de cada 10 vendedores tasa su propiedad antes de ponerla a la venta, una estrategia que acelera las ventas un 30 %

Cuando la tasación no coincide con el precio acordado, la operación puede bloquearse: el comprador debe aportar más capital o renegociar, aumentando el riesgo de ruptura del acuerdo, especialmente en contextos de mercado alcista.

Noticias
Noticias Actualidad sobre vivienda

Promedio de puntuación 3 / 5. Recuento de votos: 1

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

El mercado inmobiliario español cerró 2025 con más de 700.000 tasaciones, un volumen récord que supone un incremento del 4,25 % respecto al ejercicio anterior. Este crecimiento estuvo acompañado de una subida del 13,37 % en el valor medio por vivienda, hasta situarse en 268.000 euros. En este contexto de elevada actividad, entre el 90 % y el 95 % de las tasaciones siguen estando vinculadas al comprador.

Sin embargo, el reducido porcentaje restante —entre un 5 % y un 10 %—, corresponde a tasaciones promovidas por el propio vendedor antes de sacar el inmueble al mercado. Este enfoque está ganando relevancia como herramienta estratégica en la compraventa de vivienda de segunda mano, un segmento que concentra cerca del 85 % de las operaciones y donde los precios han registrado crecimientos interanuales cercanos al 20 %.

Según datos internos de la red Alfa Inmobiliaria, este tipo de tasación previa permite acortar los plazos de venta hasta en un 25 %-30 % y mejorar la eficiencia en el cierre de operaciones, especialmente en entornos de alta demanda y escasez de oferta cualificada.

«Más del 90 % de las tasaciones responden a requisitos hipotecarios y son asumidas por el comprador, pero el pequeño porcentaje que impulsa el vendedor introduce una ventaja competitiva clara: permite fijar un precio realista desde el inicio, genera confianza en el comprador y reduce los tiempos y margen de negociación«, explica Antonio Pérez de la Torre, Director General de la compañía.

"Una ventaja competitiva clara: permite fijar un precio realista desde el inicio, genera confianza en el comprador y reduce los tiempos y margen de negociación"

En este sentido, la tasación encargada por el vendedor actúa como referencia inicial objetiva, alineada con criterios técnicos y regulatorios, lo que permite minimizar uno de los principales puntos de fricción del proceso de compraventa: la discrepancia entre el precio pactado y el valor reconocido por la entidad financiera. Este desajuste continúa siendo una de las causas más habituales de retraso o bloqueo de operaciones.

Esta brecha cobra especial relevancia cuando la tasación encargada por el comprador se sitúa por debajo del precio de compraventa acordado. En estos casos, la operación entra en una fase crítica, ya que las entidades financieras suelen conceder financiación únicamente sobre el 80 % del menor valor entre el precio y la tasación, lo que obliga al comprador a aportar más capital propio o a renegociar el importe con el vendedor. Según Alfa Inmobiliaria, esta situación puede llegar a frustrar hasta el 20 % de las operaciones de segunda mano.

En el escenario contrario, cuando la tasación supera el precio de compraventa, el comprador gana margen de financiación, lo que facilita el cierre sin necesidad de aumentar la aportación inicial. Para el vendedor, esta circunstancia valida el precio acordado, aunque no implica un incremento del importe final de la operación.

Cuando la tasación supera el precio de compraventa, el comprador gana margen de financiación, lo que facilita el cierre sin necesidad de aumentar la aportación inicial

En cualquier caso, la realización de una tasación previa —con un coste habitual de entre 300 y 500 euros— aporta transparencia desde el inicio, mejora la calidad de la demanda y reduce la incertidumbre en la negociación. Según Alfa Inmobiliaria, este enfoque favorece una mayor conversión de visitas en ofertas firmes y agiliza los plazos de cierre.

Aunque la tasación definitiva vinculada a la hipoteca sigue siendo imprescindible y recae mayoritariamente por el comprador, contar con una valoración previa por parte del vendedor permite anticipar posibles ajustes y agilizar el proceso, especialmente en operaciones financiadas, que representan cerca del 90 % del total en el mercado de segunda mano.

«En un escenario de crecimiento sostenido, el vendedor que se anticipa con información objetiva parte con ventaja. No se trata solo de fijar un precio, sino de reducir incertidumbre y facilitar el cierre de la operación en mejores condiciones», concluye Pérez de la Torre.

En Fotocasa, contamos con un excelente equipo de expertos dedicados a crear contenido relevante para nuestros lectores. Si te ha gustado este artículo, nos encantaría que lo publicaras en tu sitio web. Por favor, cita a Fotocasa como fuente. Gracias por tu apoyo.

Integridad Editorial de Fotocasa Life

0 Comentarios
Más antiguo
El mas nuevo
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios