Actualmente, la pensión media de jubilación en España se sitúa en 1.510 euros mensuales. Y, según el Instituto Nacional de Estadística, el gasto medio de una persona mayor de 65 años que vive sola en nuestro país ronda los 1.600 euros al mes. En este contexto, se estima que el 20 % de los mayores de 65 años se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social.
Pero la pregunta es: ¿cómo es posible que, en un país en el que el 90 % de los mayores de 65 años son propietarios de una vivienda, muchas de estas personas no disfruten en vida de su patrimonio inmobiliario y puedan pasar por dificultades económicas? La respuesta puede estar en la falta de información sobre las soluciones financieras que existen para rentabilizar el patrimonio en vida, así como en cierta desconfianza a la hora de afrontar este problema con iniciativas innovadoras.
La venta de la nuda propiedad es una fórmula que permite a los mayores de 65 años vender su vivienda habitual a cambio de un pago único o de una renta vitalicia, manteniendo el derecho de uso y disfrute del inmueble durante toda su vida.
Durante el año 2025 se formalizaron en España 1.798 operaciones de venta en nuda propiedad, una cifra prácticamente idéntica a la registrada el año anterior, según datos de los Registradores de España. ¿Qué nos dicen estas cifras? Probablemente, que todavía existe un gran desconocimiento y escaso apoyo institucional hacia este tipo de soluciones que, sin embargo, en otros países están ampliamente desarrolladas.
Disminuye la edad media de quienes venden la nuda propiedad
En los últimos años se observa un descenso en la edad de quienes realizan ventas de nuda propiedad: hace cinco años la media de los solicitantes era de 81 años y actualmente se sitúa en 74,5 años. Esto refleja que cada vez más personas mayores necesitan soluciones financieras para complementar sus ingresos de jubilación.







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