La inflación soportada por las personas que viven en una casa o un piso de alquiler ha subido un 31 % desde enero de 2019. Esto es una subida de seis puntos más que la registrada por el índice de precios al consumidor (IPC) oficial, que ha sido del 25 %, según el informe IPC inquilino: midiendo la inflación real de los hogares de alquiler del Gabinete Socioeconómico Confederal de la CGT.
El año pasado, las 8,4 millones de personas que viven de alquiler sufrieron una inflación media del 4,7 %, mientras que el IPC subió un 2,7 %.
La distancia entre el IPC oficial y el IPC para inquilinos es la mayor de los últimos seis años, según la CGT. Y esta diferencia, seguramente, siga aumentando, ya que, mientras el IPC ha moderado su avance, los precios de las viviendas de alquiler siguen subiendo.
¿Dónde ha sido más alta la inflación de las personas que viven de alquiler?
Las regiones de España en las que el IPC medio anual de los inquilinos ha sido más alto en 2025 han sido las siguientes:
| Comunidad autónoma | IPC inquilino | IPC general |
|---|---|---|
| Madrid | 5,6 % | 3 % |
| Comunidad Valenciana | 4,8 % | 3 % |
| Andalucía | 4,8 % | 2,7 % |
| Cataluña | 4,6 % | 2,5 % |
Por el contrario, las comunidades en las que menos ha subido el IPC del inquilino han sido estas:
| Comunidad autónoma | IPC inquilino | IPC general |
|---|---|---|
| Cantabria | 3,2 % | 2,5 % |
| Murcia | 3,2 % | 2 % |
| Extremadura | 3,2 % | 2,8 % |
Sin embargo, si miramos más allá de 2025 y nos centramos en las subidas del IPC de los inquilinos desde 2019, las diferencias acumuladas más altas las encontramos en la Comunidad Valenciana (37 % de IPC de los inquilinos frente a un 25 % general), Islas Baleares (35 % frente a un 25 %) y Andalucía (35 % frente a un 26 %).
El IPC oficial no refleja la inflación que soportan los inquilinos
De acuerdo con el sindicato, estos datos revelan la ineficacia del IPC general para reflejar el aumento de los precios de las viviendas, por lo que no representa lo suficiente la realidad de las personas que viven de alquiler ni tampoco de las personas que tienen una hipoteca o que pretenden comprar una casa.
Además, el IPC más elevado que soportan los inquilinos erosiona unas rentas que tienden a situarse por debajo de la media. «Los inquilinos e inquilinas, que ya tienden a estar en una situación más precaria, se hacen más pobres, mientras los caseros se hacen todavía más ricos», ha alertado Lorién Cirera, uno de los autores del estudio. De acuerdo con Cirera, la situación es peor en los hogares en los que viven inmigrantes cuyo origen está fuera de la Unión Europa.







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