30 octubre 2018

Una vez instalados en nuestro nuevo piso de alquiler, ya solo nos queda empezar a disfrutarlo. Eso sí, dentro de poco llegará el invierno y debemos preparar nuestra casa e intentar que las facturas de la luz no suban demasiado.

Está claro que empieza una época del año donde la factura de todos los suministros aumenta, pero a continuación os vamos a decir cómo reducir el impacto y ahorrar al máximo con la eficiencia energética.

 

 

Trucos para ahorrar agua

Es muy importante ser responsables con el consumo de agua y demás recursos naturales. Además de contribuir con el medio ambiente, las pautas de ahorro de agua nos van a permitir reducir nuestra factura.

Algunos de los hábitos que debemos tener presentes son: cerrar el grifo cuando no necesitemos usarlo, usar calculadores de consumo de agua, ducharnos en vez de darnos infinitos baños, poner el lavavajillas con una carga grande y con el modo económico, lavar las frutas y verduras en un recipiente (sin tenerlas durante un largo tiempo debajo del grifo) y descargar aplicaciones móviles que nos indiquen lo que consumimos y cómo podemos mejorar nuestros hábitos.

 

Las facturas de la luz controladas

Tener un control de nuestro gasto energético es necesario para no tener sorpresas en la factura de la luz. Por ello, es importante seguir estos consejos para poder vivir cómodamente sin pagar cifras excesivas en tus facturas.

En primer lugar, debemos aprovechar las horas de sol: no encender la luz si podemos hacer uso de la luz solar. Además, es recomendable cambiar todas las bombillas halógenas por otras de bajo consumo. De esta forma, ya notaremos un cambio significativo en la factura. Por último, no nos olvidemos de ajustar la potencia a aquello que necesitamos: si tenemos contratada más potencia de la que necesitamos, probablemente estaremos pagando de más sin darnos cuenta.

 

electrodomésticos

 

Electrodomésticos y calefacción: los enemigos del ahorro

Esta claro que los electrodomésticos y la calefacción son los grandes rivales de la eficiencia energética. Por eso, debemos tener en cuenta los siguientes aspectos: por un lado, los electrodomésticos deben ser de clase A o superior, dado que son los más eficientes. Además, no debemos dejarlos en stand-by: en caso de no utilizarlos, debemos apagarlos por completo.

Por otro lado, el mayor gasto en invierno y el principal causante de la subida de las facturas proviene de la calefacción. Independientemente del tipo de calefacción que tengamos, lo primero que debemos hacer es abrigarnos. No se trata de ir con bufanda y abrigo dentro de casa, pero tampoco con pantalón corto y camisetas de verano. Hay que intentar encontrar el equilibrio. Si una vez nos hemos vestido con ropa adecuada al tiempo que hace, seguimos teniendo frío, ¡ya podemos encender la calefacción! Eso sí, hay que tener muy en cuenta los grados a los que la encendemos. La temperatura más adecuada son 20 grados: por cada grado de más, el gasto se incrementa en un 7%.

 

Certificados energéticos: por qué y para qué

Un certificado de eficiencia energética es un documento oficial que informa del consumo y emisiones de CO2 producidas en una vivienda. La clasificación es similar a la de los electrodomésticos: engloba desde la letra A (muy eficiente) a la G (muy poco eficiente).

Actualmente es obligatorio disponer de él antes de realizar una operación de alquiler o compraventa y solamente pueden expedirlos los técnicos especializados. Por tanto, si tenemos una casa o si estamos de alquiler en una vivienda, debemos revisar que lo tenemos y la calificación del inmueble. Esto nos dará muchas pistas para saber qué medidas tomar de cara al ahorro y la eficiencia energética de nuestro hogar.

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