4 febrero 2019

Mucho se ha hablado estos últimos meses de los requisitos del bono social eléctrico y del nuevo bono social térmico. Pero, además de las ayudas para los suministros de energía y calefacción, también existen tarifas especiales para garantizar el suministro del agua a todos los hogares. El tema es algo más complejo porque la gestión del agua está en manos de compañías diferentes en función del municipio y las condiciones cambian de un sitio a otro.

El ‘bono social del agua’ es un gran desconocido. De entrada, normalmente ni siquiera recibe ese nombre, sino que cada empresa o ayuntamiento lo denomina de manera diferente: bonificaciones, fondo social, tarifas reducidas… El primer paso será, por tanto, preguntar en la suministradora que se tiene contratada si cuenta con algún programa de este tipo.

 

 

Tarifas más justas

El agua es un bien de primera necesidad para todos los hogares. Para garantizar el acceso, en muchas ciudades se ha optado por la tarificación por bloques, con unos precios reducidos para el consumo mínimo e importes más altos cuando aumenta el consumo.

Aún así, para algunas familias resulta un gasto elevado, y el sistema se vuelve injusto en el caso de residir muchas personas en la misma vivienda, porque el consumo será más alto y se facturará en los siguientes bloques de precios.

 

Quiénes pueden solicitarlo

Las tarifas sociales del agua suelen estar dirigidas a los hogares con bajos ingresos y personas pensionistas o jubiladas. Los límites económicos los marca cada municipio, por lo que no siempre coinciden. Es necesario consultar los requisitos específicos y aportar la documentación justificativa.

Muchos ayuntamientos cuentan con tarifas especiales para hogares ‘numerosos’, que ajustan el precio por residente en un domicilio, normalmente para las familias reconocidas oficialmente como numerosas. En algunas poblaciones esta diferenciación se aplica también para pisos compartidos o viviendas en las que residen varias generaciones de una misma familia.

 

 

Ciudad a ciudad

En Madrid, el Canal de Isabel II contempla diversas bonificaciones para viviendas numerosas, exención social o para quienes perciben una pensión de viudedad. Aigües de Barcelona, por su parte, ofrece una tarifa social con una bonificación del 25% para personas mayores de 60 años y para hogares en las que todos sus miembros estén desempleados. Cuenta además con un fondo de solidaridad para familias con recursos limitados.

Aguas de Alicante tiene un fondo social destinado a hogares afectados por una grave situación económica, Cuenca incluye tarifas para pensionistas y desempleados y en Zaragoza se tienen en cuenta el número de personas empadronadas y los ingresos anuales en cada vivienda.   

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ofrece los enlaces directos a las empresas suministradores de agua de las principales ciudades españolas.

Facebook Comments