La estudiante de Derecho que vive en un castillo y lo cuenta en sus redes: «Volvería a comprar un castillo mil y una veces más»

La influencer diezxi cuenta a Fotocasa cómo es comprar, restaurar y vivir en una vivienda histórica de mil años, entre reformas, mantenimiento, trámites con Patrimonio y el reto de adaptar un castillo al siglo XXI

Joaquín Hernández
Joaquín Hernández Experto en el sector inmobiliario

Promedio de puntuación 4.6 / 5. Recuento de votos: 5

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

Pregunta: ¿Cómo acaba una chica joven viviendo en una casa de mil años?

Respuesta: Pues fue por el 2010 que mis padres estaban buscando una casa para restaurar, y surgió esta oportunidad. A mis padres les encantó la idea y nos metimos de pleno. A día de hoy seguimos diciendo que fue una de las mejores decisiones que han tomado mis padres. No fue una locura de broma, sino las ganas de un proyecto compartido con toda la familia, que ha cambiado por completo nuestra vida y nuestra rutina.

"La compra de un castillo es un proceso más complicado que una casa “normal”, ya que de por sí de las hipotecas y préstamos te tienes que olvidar"

P: Cuando lo visteis por primera vez, ¿qué pesó más: el precio, el estado del inmueble, la ubicación, el valor histórico o imaginaros viviendo allí?

R: Cuando lo vimos por primera vez lo primero que nos impactó fue el estado en el que se encontraba el castillo, ya que estaba en ruinas totales y sabíamos que la inversión sería muy grande.

"El valor histórico y el reto de reconstruir un castillo pesaron mucho más que el miedo a las obras"

Pero la ilusión de una familia trabajadora de poder llegar a volver a la vida un patrimonio como lo es un castillo fue lo que nos ganó. El valor histórico y el reto de reconstruirlo pesaron mucho más que el miedo a las obras.

P: ¿El proceso de compra fue parecido al de cualquier vivienda o hubo más trámites, dudas y comprobaciones por tratarse de un edificio histórico?

R: La verdad es que fue un poco más complicado que una casa “normal”, ya que de por sí de las hipotecas y préstamos te tienes que olvidar, porque los bancos no los conceden si quieres comprar un castillo o patrimonio histórico.

"Los trámites burocráticos con patrimonio siempre son el primer gran muro"

Además, por normativa y por respeto al entorno, tuvimos que recoger firmas de todos los vecinos para poder empezar la restauración. Los trámites burocráticos con patrimonio siempre son el primer gran muro.

P: Para alguien que ve una casa antigua o singular en venta y se enamora solo por las fotos, ¿qué le dirías que mire antes de hacer una oferta?

R: Sobre todo que mire las condiciones de compra, ya que hay muchísimas casas antiguas las cuales están muy bien de precio, pero el ayuntamiento o patrimonio ponen muchas condiciones y limitaciones legales. Si no, también diría que se fije muy bien en el estado real de la estructura; el coste de una restauración histórica puede ser astronómico y superar por mucho el precio de compra.

"La limitación más dura es asumir que tú te tienes que adaptar a la casa y no la casa a ti, porque al ser patrimonio cultural no puedes modificar absolutamente nada"

P: En tus vídeos dices que lo más caro de tener un castillo no es comprarlo, sino mantenerlo. ¿Qué gastos son los que más sorprenden frente a una vivienda normal?

R: Principalmente diría que el cuidado de mantenerlo limpio, tanto el interior, por la gran cantidad de polvo y piedra que se acumula en espacios tan grandes, como del exterior, por la enorme extensión de terreno y jardines que requieren mantenimiento constante.

"Al final estás intentando encajar el estilo de vida del siglo XXI en una estructura pensada para el siglo XI"

Además, cualquier pequeña reparación estructural o de humedad en muros antiguos requiere especialistas y materiales específicos que multiplican los costes habituales de una casa.

P: ¿Qué parte ha sido más difícil de adaptar a la vida actual: calefacción, baños, cocina, internet, seguridad, aislamiento, distribución o simplemente hacerlo cómodo?

R: Hacerlo cómodo sin duda, ya que al final estás intentando encajar el estilo de vida del siglo XXI en una estructura pensada para el siglo XI. Adaptar espacios con muros de un metro de grosor para que se sientan acogedores y lograr que no parezca un museo frío sino un hogar real es el verdadero reto arquitectónico del día a día.

P: ¿Cómo es un día normal viviendo allí, más allá del vídeo bonito: estudiar, ducharte, cocinar, limpiar, tener wifi, pasar frío o cerrar puertas que pesan muchísimo?

R: Pues mi día a día va bastante a contrarreloj. Me levanto sobre las 8 de la mañana, me hago mi café y luego suelo ayudar con las tareas del castillo, desde trabajar en los jardines hasta mover materiales para las reformas. Después estudio Derecho frente al ordenador, aunque conseguir que el wifi atraviese muros de un metro de grosor no siempre es fácil.

"Tener la oportunidad de disfrutar de estancias amplias, de la paz que transmiten estos muros y de una privacidad en un entorno histórico es un auténtico privilegio"

Por las tardes me dedico a la gestión de las bodas y a crear contenido para redes sociales. Al final, tengo una rutina bastante normal de estudiante y emprendedora, pero en un escenario muy poco habitual.

P: ¿Qué comodidades y cosas inigualables tiene la vida en un castillo?

R: Diría el espacio y la desconexión sin ninguna duda. Tener la oportunidad de disfrutar de estancias amplias, de la paz que transmiten estos muros y de una privacidad en un entorno histórico es un auténtico privilegio. Además, la sensación de libertad que te da el terreno exterior y las vistas despejadas es algo que difícilmente te puede ofrecer una vivienda convencional.

P: Has contado cosas muy concretas como baños estrechos, ecos, ventanas grandes, frío, rincones escondidos o estar sola de noche. ¿Qué limitación real de vivir en un castillo te costó más asumir?

R: La limitación más dura es asumir que tú te tienes que adaptar a la casa y no la casa a ti, porque al ser patrimonio cultural no puedes modificar absolutamente nada. Si un baño es estrecho o una estancia es incómoda, se tiene que quedar así; no puedes tirar un tabique para ganar espacio ni cambiar, ni ampliar las ventanas para que sea más luminoso.

"Mantener un Bien de Interés Cultural privado requiere una inversión constante que difícilmente se puede sostener solo como vivienda particular"

Vivir con la rigidez de una estructura de hace mil años, donde cada cambio requiere años de burocracia, es la limitación real que más cuesta asimilar en el día a día.

P: El castillo también acoge bodas, fiestas o eventos. ¿Esa parte ayuda a hacer viable económicamente una vivienda así? ¿Crees que una casa histórica necesita tener algún uso extra para poder mantenerse?

R:Sí, sin ninguna duda, es una gran ayuda. Mantener un Bien de Interés Cultural privado requiere una inversión constante que difícilmente se puede sostener solo como vivienda particular. Creo firmemente que darles un uso extra, como eventos o celebraciones, es la mejor manera de darles una segunda vida, hacerlos sostenibles económicamente y evitar que este patrimonio tan bonito se deteriore y se pierda.

"Uno de mis pasatiempos es mirar qué castillos hay en venta por la zona"

P:¿Qué es lo que más te pregunta la gente cuando descubre que vives en un castillo? ¿Van más por el precio, el miedo, el frío, el wifi, las reformas o la vida diaria?

R: El frío, ya que la gente se imagina que los castillos actualmente siguen siendo lugares húmedos y helados. No obstante, muchos de ellos están modernizados; en nuestro caso, por ejemplo, el suelo se calienta de forma muy eficiente con un sistema de geotermia.

"Le recomendaría la experiencia a alguien que tenga muchísima paciencia, recursos y ambición"

También genera mucha curiosidad el tema de los fantasmas o si da miedo de noche, pero la realidad siempre es mucho más práctica y menos paranormal.

P: Después de vivirlo desde dentro, ¿a quién sí le recomendarías comprar un castillo y a quién le dirías que mejor busque una casa más práctica?

R: Le recomendaría la experiencia a alguien que tenga muchísima paciencia, recursos y ambición, ya que en el camino van a poner muchas trabas burocráticas y legales. Por el contrario, no se lo recomendaría para nada a alguien que tenga una visión idealizada o de “cuento de hadas” de la vida en un castillo.

"La gran ventaja es vivir en un lugar único y lleno de historia; la desventaja es que exige un compromiso, un trabajo y un sacrificio constantes"

La gran ventaja es vivir en un lugar único y lleno de historia; la desventaja es que exige un compromiso, un trabajo y un sacrificio constantes.

P: Y tú, ¿volverías a comprar un castillo?

R: Mil y una veces más. De hecho, uno de mis pasatiempos favoritos es mirar qué castillos hay en venta por la zona, por si en el futuro se nos da la oportunidad de embarcarnos en otro proyecto familiar y evitar así que se pierda una historia muy bonita del territorio. Una vez entras en este mundo, engancha muchísimo.

En Fotocasa, contamos con un excelente equipo de expertos dedicados a crear contenido relevante para nuestros lectores. Si te ha gustado este artículo, nos encantaría que lo publicaras en tu sitio web. Por favor, cita a Fotocasa como fuente. Gracias por tu apoyo.

Integridad Editorial de Fotocasa Life

0 Comentarios
Más antiguo
El mas nuevo