Si estás pensando en hacer un huerto en la terraza estás de enhorabuena porque hoy vas a aprender cómo conseguirlo. Tanto si lo haces para disponer de tus propios alimentos, como por el simple hecho de empezar un nuevo hobby, lo cierto es que tener un huerto urbano en la terraza de nuestra casa vale la pena.
Y es que además de alimentarnos a base de productos que hemos cultivado nosotros mismos, y que por lo tanto sabremos que son de calidad, está demostrado que cuidar y ver crecer nuestras plantas tienen beneficios directos en nuestra salud emocional.
Aunque a priori pueda parecer complicado, con las herramientas, los productos y, sobre todo, los cuidados necesarios en poco tiempo podremos disponer de nuestro propio huerto en la terraza. ¡Te contamos cómo!
¿Cómo nace la práctica de cultivar un huerto urbano?
Los huertos urbanos no son más que una adaptación de la huerta que se practica en el campo a la ciudad; es decir, como su nombre indica, son “huertos de ciudad”.
Nacen para reivindicar la cultura de lo natural, en la que a diferencia de lo que pasa en la mayoría de cultivos, se respeta el tiempo del proceso productivo natural de las plantas.
¿Qué debemos tener en cuenta antes de empezar el huerto urbano?
Antes de empezar a plantar debemos tener en cuenta una serie de factores que serán determinantes para que nuestro huerto sea todo un éxito.
1. Elige en qué zona de la terraza cultivar tu huerto urbano
El emplazamiento del huerto será la base para que este de frutos o no. De hecho, se trata del paso más importante, dado que si elegimos mal la ubicación, el resto de puntos no servirán para nada.
La mayoría de cultivos necesitan una exposición solar de unas ocho horas al día, por lo que deberemos elegir el lugar de la terraza de nuestra casa en el que se cumpla esta premisa.
Sin embargo, no todos los cultivos requieren la misma exposición, por lo que si en nuestra terraza no disponemos de muchas horas solares deberemos decantarnos por especies que crezcan sin la necesidad excesiva de sol.
2. Destina un espacio concreto de la terraza al huerto
Existen huertos de todos los tamaños. Por lo tanto, disponer de más o menos espacio no debe ser un problema para empezar a cultivar, aunque debemos tener en cuenta que si no contamos con un área demasiado amplia, optaremos por especies que no crezcan demasiado. Es importante, por lo tanto, poner a punto nuestra terraza para destinar un espacio a la huerta.
Asimismo, debemos tener presente que es probable que esto de cultivar nuestras propias plantas nos acabará gustando y que, por lo tanto, cada vez necesitaremos una zona más grande para hacerlo. Aunque, al principio, es recomendable empezar con poco e ir de menos a más.
3. Elige el recipiente en el que vas a plantar las especies de la huerta urbana
Cuando ya tengamos claro de cuánto espacio disponemos para nuestro huerto, deberemos elegir el recipiente adecuado.
Lo ideal, como apuntábamos, es empezar con cultivos pequeños y que no requieran de cuidados demasiado específicos, para ir familiarizándonos con el mundo de la huerta.
Lo ideal es comenzar con una mesa de cultivo, que podremos seleccionar según el espacio que tengamos. Gracias a los numerosos modelos que existen, aunque no dispongamos de un área demasiado grande, podemos optar por mesas verticales, que cuentan con varios pisos y que, por lo tanto, apenas ocupan espacio.
También podemos recurrir a cajones de cultivo, jardineras y macetas o sacos de rafia para tal fin. Y si nos atrevemos a usarlos todos juntos podremos conseguir un jardín de revista.
4. Organiza el riego del huerto según sus necesidades específicas
Elegir un buen sistema de riego es básico para nuestro huerto urbano. Deberemos tener en cuenta, una vez más, qué tipo de especies vamos a cultivar, dado que no todas necesitan la misma cantidad de agua.
Para que esto no sea un problema es recomendable elegir las que tengan características similares y que, por lo tanto, necesiten las mismas horas de sol, la misma cantidad de agua, el mismo espacio para crecer, y el mismo tipo de sustrato.
Existen varios tipos de sistemas de riego, que deberemos elegir en función de las exigencias de las distintas especies. Aunque siempre podemos recurrir a la regadera o a la manguera tradicionales, los sistemas de riego pueden programarse, por lo que además de disponer la cantidad exacta de agua necesaria, permitirán que nos despreocupemos, por lo menos, de este paso.
5. Selecciona las especies ideales para tu huerto urbano
Después de analizar los factores anteriores, como el espacio del que disponemos, las horas de sol y la cantidad de agua, podremos elegir qué especies son las más adecuadas para tener en nuestra huerta. También es importante analizar qué plantar según la época del año en la que nos encontremos.
Aunque parezca imposible, en nuestro huerto podemos plantar casi todas las frutas y verduras que queramos. Sin embargo, es recomendable empezar por las que requieren de menos cuidados y, a medida que vayamos aprendiendo, añadir más especies.
Las más agradecidas y, por lo tanto, las que se recomiendan son: lechuga, tomate, cebolleta, patata, berenjena, calabacín, zanahoria, albahaca y fresa.
Si seguimos todos estos consejos en algunas semanas podremos empezar a disfrutar y saborear nuestros propios cultivos.





