¿El Catastro y el Registro de la Propiedad son lo mismo?
A priori, puede parecer que el Catastro y el Registro de la Propiedad son lo mismo, pero no es así. Una de las principales diferencias es que la inscripción en el Catastro es obligatoria y gratuita, mientras que inscribir una vivienda en el Registro de la Propiedad no lo es. Además, como norma general, si existen discrepancias entre el Catastro y el Registro prevalecerán los datos que aparezcan en el segundo.
El Registro de la Propiedad es un organismo que depende del Ministerio de Justicia y cuyo principal objetivo es certificar la titularidad de las propiedades que hay en España; es decir, a quién pertenecen.
En 2020 se aprobó una resolución que normaliza las comunicaciones entre ambos organismos, con el objetivo de velar por la seguridad jurídica del mercado inmobiliario y simplificar los trámites administrativos.
¿Cómo consultar los datos catastrales de una vivienda?
El acceso a la información catastral puede realizarse de forma gratuita a través de la Sede Electrónica del Catastro. Existen diferentes formas de localizar un inmueble:
- Introduciendo la referencia catastral.
- Buscando por dirección postal.
- Localizando la parcela sobre el mapa interactivo.
- Accediendo con certificado digital, DNI electrónico o Cl@ve para consultar información protegida del titular.
Antes de comprar una vivienda o una finca es recomendable comprobar que la información catastral coincide con las condiciones físicas del inmueble.
¿Qué hacer si el Catastro contiene errores?
Aunque la base de datos catastral se actualiza de forma continua, pueden existir diferencias entre la información registrada y la realidad del inmueble. Los errores más frecuentes son:
- Superficie construida incorrecta.
- Titular catastral desactualizado.
- Reformas o ampliaciones que no aparecen reflejadas.
- Uso del inmueble incorrecto.
- Errores en la delimitación gráfica de la parcela.
Si detectas alguna de estas incidencias, puedes solicitar su corrección ante la Dirección General del Catastro aportando la documentación que justifique el cambio, como escrituras, certificados técnicos, licencias municipales o planos.
Es importante corregir estos errores cuanto antes, ya que una descripción catastral incorrecta puede repercutir en el cálculo de impuestos o generar discrepancias en futuras operaciones de compraventa, herencia o división de fincas.