Cómo ordenar tu casa en menos de 15 minutos al día

Poner solución al ruido visual en casa no te llevará más de 15 minutos al día. ¡La clave es ser constante y darle un lugar a cada objeto!

Agustina Battioli
Agustina Battioli Experta en el sector inmobiliario

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  • Las personas reducen el ruido visual y el estrés acumulado mediante la creación de 10 hábitos diarios de organización rápidos en el hogar
  • El método requiere dedicar un máximo de 15 minutos al día para mantener todas las estancias de la vivienda completamente recogidas
  • Asignar un lugar fijo para cada objeto es la clave fundamental para agilizar la limpieza diaria

Para conseguir reducir el ruido visual en casa y que esta se vea siempre recogida y ordenada, no necesitas dedicar horas limpiando o recogiendo, si no que debes crear nuevas rutinas de organización en casa y dedicarle 15 minutos al día. La clave es adquirir el hábito de «guardar las cosas en su sitio» y, efectivamente, establecer un lugar para aquellos objetos que suelen generar ese aspecto de desorden en tu hogar. ¡Es muy sencillo! Con estos trucos fáciles y rápidos que te compartimos desde Fotocasa, verás cómo consigues mantener tu casa ordenada en tan solo 15 minutos al día sin apenas esfuerzo.

Tareas para tener tu casa ordenada en tan solo 15 minutos

Con tan solo 15 minutos al día puedes mantener tu casa ordenada. Te damos algunas tareas rápidas y sencillas que te ayudarán a reducir el ruido visual en tu hogar. Puedes ponerte un temporizador para que siempre sean 15 minutos y, si sois varios en la familia o compañeros de piso, podréis multiplicar el tiempo si cada uno hace lo mismo.

Antes de comenzar, se recomienda tener una caja especial que podemos llevar con nosotros a cada estancia y donde guardaremos todo lo que no pertenece a esa estancia. Por ejemplo, los juguetes en el salón.

1 minuto: hacer la cama

Las bondades de tender tu cama diariamente son infinitas. Además de mantener la vivienda más recogida y ordenada, este simple hábito hará que te sientas mejor, reducirá el estrés y te aportará una sensación de bienestar y productividad personal. Si después de ducharte y vestirte vuelves a la habitación y estiras la cama todo el dormitorio parecerá más ordenado.

dedicar un minuto a hacer la cama

Imagen ilustrativa creada con IA

5 minutos: recoger la cocina

Guardar las cosas del lavavajillas en sus armarios, recoger la encimera, lavar las sartenes, pasar el trapo, barrer y guardar los tuppers te llevará tan solo 5 minutos. No es una limpieza en profundidad, pero con tan solo unos minutos podremos conseguir una cocina despejada. Evitar la acumulación de platos sucios no solo mejora la higiene visual del hogar, sino que también previene los malos olores y la pereza matutina. Afrontar el desayuno del día siguiente en un espacio limpio y libre de desorden cambiará por completo tu humor y tu energía al despertar.

dedicar 5 minutos a recoger la cocina

Imagen ilustrativa creada con IA

3 minutos: dejar la ropa recogida

Sacarnos los zapatos y guardarlos en su sitio, guardar la ropa que hemos usado en el armario en vez de en una silla o dejarla en el cesto de ropa sucia nos evitará tener la «silla-perchero» y aumentar la sensación de tener todo recogido. Este pequeño gesto rompe el círculo vicioso del desorden visual antes de que comience. Al erradicar esa famosa montaña de prendas acumuladas, no solo proteges y conservas mejor tus tejidos, sino que también ahorras un tiempo valioso a la mañana siguiente al no tener que buscar entre el caos.

dedicar dos minutos a recoger la ropa

Imagen ilustrativa creada con IA

2 minutos: despejar el salón

Doblar mantas, colocar cojines, guardar cargadores, despejar la mesa del centro, guardar lo que no va en el salón en una caja para la última tarea. Con pequeños retoques podremos dejar recogido el salón y dar la sensación, cuando terminemos el día, que la casa está más ordenada y organizada. El salón es el corazón social de la vivienda y donde solemos relajarnos; por eso, resetearlo antes de irte a dormir te permitirá desconectar de verdad. Despejar los sofás y las mesas elimina los estímulos visuales estresantes, facilitando un descanso mucho más profundo y reparador.

dedicar dos minutos a despejar el salón

Imagen ilustrativa creada con IA

Para reducir el ruido visual, intenta que los cables y cargadores estén bien guardados y fuera de la vista

2 minutos: recoger el baño

Recoger pelos, cambiar el papel higiénico, colgar bien las toallas, despejar la encimera, estirar la cortina de ducha o darle un repaso al WC. El baño es una de las estancias que más delata la falta de mantenimiento, pero mantenerlo al día es sorprendentemente rápido. Al despejar los productos cosméticos de la superficie y ventilar bien, consigues que un espacio higiénico se convierta en un ambiente agradable, listo para tu rutina de cuidado personal.

2 minutos: devolver todo a su sitio

La caja que nos ha ido acompañando a cada estancia durante estos 15 minutos ahora estará llena de objetos que estaban en una estancia que no le correspondía. Ahora los últimos dos minutos nuestra tarea será devolver estos objetos a su sitio. Por ejemplo, ropa sucia del baño al cesto de la ropa sucia, un plato sucio en el comedor al lavavajillas o la mochila en el salón que irá en la entrada. Al reubicar cada elemento en su «hogar» correspondiente, cierras el círculo de la organización y logras una armonía real en toda la casa.

Estos son solo algunos ejemplos de las tareas donde más tiempo dedicamos a ordenar dentro de casa, pero podemos adaptar la rutina a las tareas que mejor nos encajen o cambiarlas según los días de la semana e incluir otras tareas de planificación durante esos 15 minutos como preparar la ropa del día siguiente, revisar los alimentos de la nevera o dejar listos los bolsos y mochilas para la próxima jornada. Con tan solo 15 minutos al día podremos conseguir una vivienda más ordenada y vivir en unos días laborables con menos estrés.

5 micro-hábitos para mantener tu casa ordenada

Pero no es más limpio quien más limpia, si no quien menos ensucia. Por ello, para ayudar a tener una casa todavía más ordenada es recomendable comenzar a implementar micro hábitos que nos hagan que ordenar nuestra casa «casi sin querer». No es necesario aplicar todos los hábitos de golpe, con empezar con uno que se adapte a nuestra rutina ya podremos ver una gran mejora.

Busca un lugar para dejar las cosas que se complemente con tus hábitos

Tu casa debe adaptarse a ti a tus hábitos. No luches contra tus costumbres; adáptalas. Si siempre dejas las llaves en la encimera de la cocina en lugar de en el perchero de la entrada, no intentes forzar el perchero: coloca un bonito cuenco en la encimera. Si dejas la ropa sucia en el baño, coloca ahí en vez de en la habitación un cesto para la ropa. Busca un lugar para dejar las cosas que se complemente con tus hábitos actuales, no con los que te gustaría tener.

Emplea la regla de los dos minutos

Esta regla de oro de la productividad es infalible para el hogar: si una acción de orden tarda menos de 120 segundos en realizarse (como colgar el abrigo al entrar o guardar un zapato), hazla en el momento. Tu cerebro automatizará el proceso y evitarás que el desorden se acumule por pura procrastinación.

Una tarea grande al día para evitar sobre estimularte

El error más común es intentar organizar toda la casa en un fin de semana, lo que genera frustración y rechazo. En su lugar, planifica una sola tarea significativa al día como, organizar un cajón concreto, hacer la colada, ir a la compra o limpiar la nevera. Esto mantiene tu mente enfocada, evita la fatiga mental y asegura la constancia.

Condiciona el orden a tus hábitos diarios

Asocia el orden a momentos de cambio en tu día a día para crear «anclas». Por ejemplo: ordena la mesa del salón a la vez que pones la mesa para cenar o recoge los platos limpios mientras esperas a que se haga el café por la mañana. Al ligar la acción a un hábito que ya haces en automático, no requiere fuerza de voluntad.

Adopta la mentalidad de «un solo toque»

Entrena a tu cerebro para interactuar con los objetos una única vez. Cuando te quites una prenda, no la dejes en la cama para luego moverla a una silla y finalmente al armario. Toma la decisión al instante: va directa al cajón o al cesto de la ropa sucia. Menos toques equivalen a menos caos y menos tiempo dedicado.

Interiorizando estos micro hábitos de organización y orden diarios, lograrás, en tan solo 15 minutos al día, tener una mayor sensación de bienestar en el hogar y disfrutar de una casa siempre lista que evitará estrés y «atracones de orden y limpieza» los fines de semana. Y tú, ¿Cuál es la tarea que más estrés te genera en tu día a día? Te leemos en los comentarios.

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