Trucos poco conocidos para mantener el agua de una piscina desmontable limpia durante más tiempo
Además del mantenimiento básico, hay pequeños gestos que ayudan a conservar el agua en buen estado durante más tiempo y reducen el consumo de productos químicos.
Cómo proteger el agua de una piscina desmontable cuando no se está utilizando
Cubrir la piscina cuando no se usa evita que hojas, polvo, insectos y polen caigan al agua. Además, reduce la evaporación y protege el cloro de la radiación solar, que acelera su degradación. En verano, una simple lona puede ayudar a mantener más estables los parámetros del agua.
Por qué ducharse antes del baño ayuda a mantener el agua limpia
Ducharse antes de entrar en la piscina elimina buena parte del sudor, la crema solar, el maquillaje y otros residuos que alteran la calidad del agua. Si hay niños, también conviene limpiarles los pies para evitar que la tierra o el césped lleguen al fondo.
Dónde colocar una piscina desmontable para que el agua se ensucie menos
Siempre que sea posible, instala la piscina lejos de árboles y arbustos. Aunque proporcionan sombra, también favorecen la caída de hojas, semillas y resinas, que aumentan la suciedad y el consumo de desinfectante.
El truco del prefiltro que ayuda a mantener el agua cristalina
Colocar un prefiltro textil en el cestillo del skimmer o en la entrada de la depuradora permite retener partículas muy finas que el filtro convencional no siempre captura. Es un truco económico, fácil de aplicar y muy eficaz para mantener el agua cristalina durante más tiempo.
¿Cuáles son los errores que hacen que el agua de una piscina desmontable dure menos?
La mayoría de los problemas aparecen por exceso de confianza. Esperar a que el agua cambie de color suele significar que el desequilibrio lleva varios días produciéndose. Los errores más habituales son:
- Añadir cloro sin comprobar antes el pH.
- Encender la depuradora solo cuando la piscina está muy sucia.
- No limpiar el cartucho o el filtro con la frecuencia recomendada.
- Dejar la piscina descubierta durante la noche.
- Esperar demasiado para retirar hojas o insectos.
- Llenar la piscina con demasiados bañistas durante varias horas seguidas sin reforzar la desinfección.
- Pensar que el agua debe cambiarse cada pocos días.
En realidad, si el agua mantiene unos parámetros correctos de desinfección y filtración, no es necesario vaciar completamente la piscina cada semana. Además de desperdiciar miles de litros de agua, hacerlo obliga a empezar de nuevo todo el proceso de equilibrado químico.