La eliminación de la deducción por adquisición de vivienda habitual en 2013 se llevó por delante este producto financiero, un clásico entre aquellos que pensaban comprarse un inmueble o rehabilitar su casa.
Aun sí, no todos son conscientes de la desaparición de las cuentas vivienda. En este artículo, el comparador de productos financieros HelpMyCash.com te explica qué fueron las cuentas de ahorro vivienda y qué alternativas existen hoy.
En 2012 se suprimió la deducción por adquisición de una vivienda
Si estás pensando en mudarte, es posible que te hayas preguntado si la compra de una vivienda te va a dar derecho a una deducción en la declaración de la renta, o puede que algún conocido te haya hablado sobre cierto tipo de cuenta asegurándote que te permitirá desgravar fiscalmente. En ambos casos, el proceso puede ser frustrante.
En el año 2012, el Gobierno suprimió la deducción por adquisición de vivienda habitual. La norma entró en vigor el 1 de enero del año siguiente. A partir de entonces, no solo no puedes aplicarte dicha deducción sobre los inmuebles adquiridos tras esa fecha, sino que las cuentas de ahorro vivienda han sido borradas del mapa.
Pero ¿qué eran las cuentas vivienda?
Las cuentas vivienda eran cuentas corrientes a la vista cuyo objetivo era acumular un capital para destinarlo a la compra de una primera residencia o a su rehabilitación en un plazo máximo de cuatro años desde la constitución de la cuenta. Si el cliente utilizaba la cuenta únicamente para este fin y respetaba los plazos, se podía desgravar fiscalmente un tanto por ciento del total destinado a la adquisición de vivienda habitual.

Cuentas de ahorro o depósitos a plazo fijo como alternativa a las cuentas vivienda
Actualmente no hay ningún producto que sustituya fiscalmente a estas cuentas de ahorro, ya que la deducción ha sido eliminada y esta era la única ventaja de este tipo de cuentas. La única alternativa para que ahorres de forma segura para la compra de una vivienda es que apuestes por las cuentas de ahorro clásicas o por los depósitos a plazo fijo, ambos protegidos por el Fondo de Garantía de Depósitos.
La banca online puede ser una opción a tener en cuenta si lo que buscas es un producto sencillo y seguro con el que ir ahorrando mes a mes. Su principal ventaja es que te ofrecen rentabilidades superiores a la media, en muchos casos sin requisitos de vinculación, y con la seguridad de contar con el paraguas de un fondo de garantía.
Entidades como Openbank, Oficinadirecta, WiZink o Coinc te permiten contratar productos sin comisiones y sin vinculación en los que ir haciendo aportaciones para tu futura compra. No te reportarán ninguna ventaja fiscal, pero te permitirán amasar cierta cantidad de dinero y, además, hacerla crecer gracias a la rentabilidad que ofrecen.
La«Cuenta de Ahorro Bienvenida» de Openbank para nuevos clientes renta al 1,75 % los tres primeros meses y luego al 0,15 %. Por su parte, la«Cuenta Depósitos Más» de Oficinadirecta remunera las nuevas aportaciones al 1 % durante cuatro meses y luego la rentabilidad baja al 0,40 %. Por último, la cuenta de ahorro Wizink y la Cuenta de Ahorro Coinc rentan al 0,50 % y al 0,30 % respectivamente por tiempo indefinido.





