Pero esta subida del precio también afecta a las hipotecas a tipo fijo. No a las ya concedidas, que estas no se alterarán, sino a las que están en proceso de negociación en estos momentos y a las futuras. El interés por comprar vivienda está en niveles máximos de demanda, por lo que los ciudadanos se encuentran en pleno contacto con las entidades financieras para solicitar financiación que le permita adquirir una vivienda. De hecho, superaremos las cifras récord del ejercicio anterior, y este año 2022 se convertirá en el mejor año hipotecario desde 2010.
La gran mayoría de préstamos sobre vivienda están referenciados al Euríbor, pero la mayor vulnerabilidad solo se presentaría en las hipotecas variables firmadas en los últimos seis años, durante el periodo negativo del Euríbor. Estos créditos, que equivalen a un 16% del total de operaciones, son quienes realmente se encontrarían en riesgo ya que el encarecimiento de su cuota podría suponer más de un 59%. Hay que tener en cuenta que estas hipotecas apenas han amortizado capital, porque en el primer tramo es cuando se pagan los intereses bancarios. Para estas, son para quienes se establecen las medidas de alivio de la carga hipotecaria que el Gobierno ha firmado con las patronales bancarias con el fin de evitar aumentos en la tasa de morosidad de las entidades financieras.
Cambio de ciclo en el tipo de financiación hipotecaria
Esta nueva política monetaria está suponiendo un cambio de ciclo para la financiación hipotecaria. Con el Euríbor en negativo, las entidades financieras se habían adaptado a la situación abaratando las hipotecas fijas para estimular las ventas, ocasionando grandes bajadas de precio cercanas al 1% de interés en 2021, lo que fomentó la firma de hipotecas a tipo fijo hasta el punto de asistir a uno de los porcentajes más altos de la serie histórica: el 75% de las hipotecas sobre vivienda se constituyeron a tipo fijo en abril de este año. Sin embargo, desde ese mismo mes esta cifra ha ido descendiendo paulatinamente debido al cambio en las condiciones bancarias, y ya ha caído hasta el 66% en septiembre.