El 2020 empezó con un inesperado confinamiento que puso patas arriba todo nuestro mundo y modificó por completo nuestras necesidades.
Comenzamos a valorar aspectos que hasta entonces habíamos dado por sentado: las risas con los compañeros de trabajo, la importancia de mantenerse activo, lo valioso que es pasar tiempo con nuestros seres queridos y al aire libre… Pero también pudimos comprobar de primera mano que nuestras viviendas presentan algunas deficiencias: muchas no contaban con un espacio habilitado para teletrabajar, y no caímos hasta entonces en lo mucho que podríamos apreciar un espacio al aire libre, una terraza o balcón, por pequeño que fuera, un espacio para tomar el aire fresco y para hacer comunidad con los vecinos.
Estos motivos han hecho que muchas personas se lancen a la búsqueda de una nueva propiedad, bien para comprar la vivienda, bien para estar en alquiler durante una temporada.
Si tú también te has visto en esta tesitura, tal vez te estés pensando qué es lo mejor para ti: ¿comprar o alquilar?
¿Quién debe comprar vivienda?
La opción de compra es para un perfil muy específico:
- Personas que estén predispuestas a tener un compromiso a largo plazo.
- Que tengan unos ingresos mensuales que les aporten estabilidad financiera.
- Deseo de ser propietarios.
Pero comprar una vivienda tiene una serie de requisitos:
- Hacer un desembolso inicial bastante elevado.
Tener una vivienda en propiedad es algo muy arraigado en la sociedad española, ya que la idea de dejar a los hijos un techo y un hogar en el que crecer y desarrollarse genera mucha tranquilidad. Por eso es la opción por la que se decantan muchos españoles, a diferencia de lo que ocurre en otros países europeos en los que el patrimonio no resulta tan necesario y relevante.
Si se colocan en una balanza los pros y contras de comprar una vivienda, parece que los argumentos se quedan bastante equilibrados:
- Por un lado, el pago de la hipoteca o el préstamo te acerca a la posesión de la propiedad. Además, puedes decorar y reformar la vivienda al gusto sin necesidad de aprobación de un tercero, ya que la casa es tuya y no de otra persona.
- Por otro lado, comprar una vivienda requiere de un gran desembolso inicial y más papeleo inicial (la firma de la hipoteca, la escritura y otra serie de gestiones implican un gran coste) y también una serie de gastos de mantenimiento: no solo la hipoteca, sino también el mantenimiento de la vivienda y todos los impuestos asociados a ella, la comunidad, las derramas, los seguros…
¿Para quién está indicado alquilar?
Por otro lado, el alquiler está indicado para un perfil bastante específico:
- Personas que no desean o no tienen la necesidad ni el interés de ser propietarios de una vivienda.
- Gente con unos ingresos que no les permiten hacer frente a una hipoteca.
- Aquellas personas que cambian con relativa frecuencia de vivienda dependiendo de las necesidades del momento: trabajo, familia… y necesitan flexibilidad.
Una de las ventajas más señaladas de las viviendas en alquiler es que no conllevan los gastos mensuales adicionales que sí suelen tener las viviendas en propiedad (comunidad, derramas…), ya que, por lo general, suelen correr a cargo del propietario. Además, el desembolso inicial es mucho menor: no necesitas tener ahorrado en torno al 20% de la vivienda, sino que basta con tener un cierto colchón al principio porque suelen pedir unos meses como fianza, pero es un coste que luego será devuelto o descontado del alquiler si la vivienda se mantiene en buen estado.
Pero, como en todo, no es oro todo lo que reduce, y el alquiler también tiene algunos contras que deben ser tenidos en cuenta antes de decantarse por esta opción:
- Apenas hay opción de personalización: las reformas y los cambios necesitan el visto bueno del propietario.
- Es una situación de incertidumbre. Cuando no eres el propietario de la vivienda, no sabes si van a renovar el contrato de arrendamiento, si va a haber subidas en la renta o si el propietario va a decidir vender la vivienda o volver a habitarla.
- Finalmente, el alquiler no implica una inversión a futuro. Es decir, por mucho que cumplas con los pagos, eso no te convertirá en propietarios de la vivienda ni esta formará parte de tu patrimonio. Otra cosa es si se trata de un alquiler con opción a compra.
No hay una opción mejor que otra
Lo que debes saber antes de decantarte por la compra o el alquiler de una vivienda es que no hay una opción mejor que otra, sino que apostar por una u otra opción dependerá única y exclusivamente de ti, de tu perfil y de tus necesidades.
Antes de dar el gran paso que supone independizarse, hay que saber qué compensa más para uno mismo. Y eso pasa por analizar la situación personal y financiera tanto del interesado como del mercado del alquiler y de la venta (especialmente tras la aparición del coronavirus y su impacto en el sector): ambos aspectos serán vitales para tomar la decisión.
Evalúa la situación y analiza cuáles son los motivos que te conducen a cambiar de vivienda: ¿cambios de ciudad? ¿ampliación de familia? ¿ahorros? ¿cómo está el mercado?
Durante el proceso de búsqueda, la app de Fotocasa te ayudará a encontrar tu sitio. Para ello, puedes apoyarte de cada una de las herramientas y filtros que tiene: criba en función de tus necesidades, señala la zona en la que quieres comenzar una nueva vida, marca como favoritas aquellas viviendas que más te apasionen y contacta con el vendedor. ¡Todo eso lo puedes hacer a golpe de click!





