Inmersos en la época estival, es cuando muchos españoles se disponen, por fin, a disfrutar de sus segundas residencias. “Lo más normal es que la vivienda haya permanecido cerrada desde el verano anterior, o como mucho se ha usado unos días en navidades o Semana Santa. Por lo general, las segundas residencias no se usan más de 45 días en todo un año, lo que entendemos que es “tirar el dinero”, sobre una inversión realizada que suele rondar entre los 120.000-150.000€ por la compra total de una vivienda, que en muchos casos se sigue pagando”, afirma Borja Badiola, CEO de Suomma, plataforma PropTech.
Entonces ¿qué conviene más a la hora de irse de vacaciones? Respondemos a las preguntas de si me conviene comprar o alquilar, cuánto presupuesto necesito, cuánto tiempo la voy a usar, o si la opción escogida se corresponde realmente con mi estilo de vacaciones, de acuerdo con el análisis de Suomma.
¿Qué me conviene más? Propiedad total, propiedad fraccionada o alquiler vacacional
El análisis de Suomma parte de las cuatro opciones más comunes para las vacaciones: adquirir una propiedad total o propiedad fraccionada, que corresponden a la compra, o el alquiler turístico y hoteles, que corresponde a la opción del alquiler, y del pago por un servicio, en el caso de los hoteles.
Los cuatro modelos se han comparado entre sí teniendo en cuenta factores como: la inversión total, los gastos anuales, el uso potencial y el real de cada opción, la flexibilidad para escoger fechas de uso, la gestión profesional, la rentabilidad por alquiler, la posible revalorización y la situación actual de mercado.
Inversión y gasto anual: “La mayor inversión es la compra de una propiedad total”
Así, por ejemplo, la compra de una propiedad el completo supone la mayor inversión de los 4 modelos, entre 120.000 -150.000€, con un gasto anual de 12.000€, seguido del gasto en Hoteles, que en un período de 10 años supondría entre 75.000-85.000€.






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