En la vida, para todo hay una primera vez. Y, en general, tenemos que tropezar unas cuantas veces con diferentes piedras para saber qué es lo que realmente queremos y necesitamos. Pero en el caso de Pablo, de 38 años y propietario de una casa heredada en el barrio de Bellas Vistas, en Madrid, poco tropezó al alquilar una vivienda por primera vez. ¿Quieres conocer su experiencia y las cosas que ha aprendido en este camino como casero? Pues sigue leyendo porque él mismo te lo cuenta.
¿Qué te motivó inicialmente a alquilar tu vivienda?
Mi abuela falleció y en consecuencia tuve una vivienda heredada, por lo que decidí alquilarla. El objetivo era utilizar esos ingresos para poder pagar mi propia hipoteca.
Antes de convertirte en arrendador, ¿cuáles eran tus principales temores o preocupaciones? Y después de comenzar, ¿se materializaron esos temores?
Nunca he tenido especial miedo a alquilar la vivienda. Siempre he pensado que si eliges al inquilino adecuado, no deberías de tener problemas con el alquiler. Es cierto que la primera vez me informé bastante sobre seguros de impago del alquiler, pero al final siempre he encontrado personas que me han dado plena confianza y con las que mi instinto me decía que no era necesario. De momento no me he equivocado.






