A eso le sumamos que muchos materiales del hogar (textiles, muebles, libros) absorben olores y humedad. Y el problema se agrava en verano, por el aumento de la temperatura y la humedad, se intensifican los olores y la aparición de moho y bacterias.
¿Cómo evitar el olor a cerrado de una casa? Prepara tu casa
Vamos por partes. Antes de salir de casa durante varios días, conviene que pongamos en marcha algunas medidas para evitar el tener que quitar el mal olor a casa cerrada. Aquí las dividimos según el momento en el que actuemos: antes de salir y durante la ausencia.
1. Antes de salir: preparar la casa para que no huela a cerrado
Si tienes una segunda residencia y prevés que va a estar mucho tiempo cerrada, antes de irte debes seguir estos pasos para evitar humedad y, por ende, malos olores:
- Ventilar bien todas las estancias durante un buen rato. Al menos 20-30 minutos con corriente de aire.
- Limpiar a fondo: sigue una guía de limpieza para hacer una limpieza eficiente poniendo el foco en la cocina, baños, cubos de basura vacíos, desagües. Nada de dejar platos en el fregadero ni ropa húmeda.
- Utilizar absorbentes de humedad, sobre todo si la vivienda se encuentra en zonas costeras o húmedas. Son baratos y muy útiles.
- Colocar ambientadores neutros o naturales (como bolsitas de lavanda, carbón activado o bicarbonato en pequeños recipientes).
- Dejar puertas abiertas de habitaciones y armarios para que el aire circule.
- Dejar el frigorífico limpio y abierto si va a estar desenchufado.

Imagen ilustrativa creada con IA
2. Mantener la ventilación para evitar malos olores
Sabemos que no siempre se puede contar con ayuda externa, pero si tenemos vecinos de confianza o familiares cerca, podemos pedirles un favor sencillo: abrir las ventanas durante nuestra ausencia. Bastan diez minutos para que el aire se renueve y el ambiente no se estanque.
Otra alternativa muy útil si no hay nadie disponible es dejar entreabiertas las puertas interiores para facilitar que el aire fluya. Y si contamos con un sistema de ventilación automática o purificador programable, este es el momento de usarlo.
Entre las opciones más utilizadas también destacan las rejillas higrorregulables, unas pequeñas aberturas que se instalan normalmente en ventanas o paredes y que se abren o se cierran solas según la humedad que haya dentro de la vivienda.

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3. Remedios naturales para evitar el olor a cerrado
Los ambientadores enmascaran el olor sin eliminar el origen. De hecho, algunos pueden añadir más compuestos químicos al ambiente interior y potenciar el olor a cerrado. Usa mejor estos remedios naturales para eliminar el mal olor:
- Carbón activo: absorbe olores y contaminantes del aire.
- Bicarbonato de sodio: ideal para espacios pequeños como armarios o zapateros.
- Zeolita: mineral con gran capacidad de absorción de humedad y gases.
¿Dónde colocarlo? Puedes poner estos remedios naturales en un recipiente en el centro del salón, dentro de armarios, zapateros o cómodas o en sótanos o trasteros.
Este consejo de la Sra. Llavero para evitar que una segunda residencia huela a cerrado pasa por alto un detalle bastante importante: las recomendaciones de los servicios de bomberos.
Los bomberos aconsejan cerrar las puertas interiores para ralentizar la propagación del humo, el calor y las llamas. Y en una vivienda que va a permanecer vacía durante días, con más motivo: no habrá nadie que detecte rápidamente un incendio ni que intervenga.
La diferencia entre una habitación con la puerta abierta y otra con la puerta cerrada durante un incendio puede ser enorme.
Pero nada, prioridades: que arda todo bien ventilado y con un agradable aroma a limpio.