A continuación, detallamos el proceso paso a paso:
1. Limpieza y desinfección de filtros
Extrae los filtros, lávalos con agua templada y jabón neutro, y déjalos secar a la sombra. Se recomienda limpiar los filtros dos veces al mes durante los periodos de uso continuo para evitar la acumulación de ácaros.
2. Limpieza del split (unidad interior)
Pasa un paño húmedo por las rejillas y aplica un spray desinfectante específico para eliminar bacterias y malos olores acumulados durante el invierno.
3. Verificación de modos y temperaturas
Enciende el equipo y prueba todos sus modos (frío, ventilador, deshumidificador). Comprueba que alcanza la temperatura deseada rápido y sin esfuerzo; si tarda demasiado, podría haber una avería interna.
4. Puesta a punto del mando a distancia
Cambia las pilas para evitar fugas de ácido y asegúrate de que todos los símbolos del mando responden correctamente a las funciones del aparato.
5. Revisión de la unidad exterior
Es fundamental retirar hojas secas o suciedad que obstruyan el ventilador. Verifica que gira libremente y comprueba que no haya rastros de aceite en los tubos, ya que esto indicaría una posible fuga.
6. Comprobación de los desagües:
El agua de condensación debe salir fluidamente. Si el tubo está atascado, el agua podría gotear dentro de casa o generar moho. Verifica que sale agua por el tubo tras un rato de funcionamiento.
¿Cuándo preparar el aire acondicionado para tenerlo listo en verano?
Lo ideal es hacer esta puesta a punto del aire acondicionado en junio, justo antes de que llegue el primer golpe de calor.
La normativa vigente y los fabricantes recomiendan realizar un mantenimiento básico una vez al año, preferiblemente antes de que empiece la temporada de uso intensivo en verano. La revisión básica de limpieza debe ser anual, aunque el mantenimiento de los componentes internos varía según la normativa y el uso del aparato.