Ya sabemos que comprar una casa conlleva una serie de gastos asociados, además del precio de ésta en sí. Sin embargo, pocas veces nos paramos a pensar en las posibles reparaciones inesperadas que pueden surgir en el primer año, debido a que la vivienda ha estado sin uso durante un tiempo o que ya existían y lo desconocíamos.
Desgraciadamente, se trata de algo bastante común. De hecho, varios estudios afirman que 8 de cada 10 compradores se encuentra con averías y desperfectos en su nueva vivienda durante el primer año. Es lo que se conoce como vicios ocultos y es el motivo por el cual, precisamente, muchos propietarios de inmuebles deciden poner su casa a la venta.
Para evitar que esto suceda debemos analizar los posibles daños y averías que hay en un inmueble antes de comprarlo y, si ya vivimos en él, descubrir si ya existían y solucionar el problema con el antiguo propietario.
¿Por qué durante el primer año aparecen más reparaciones inesperadas en la vivienda?
Vender una vivienda no es sencillo y, de hecho, actualmente se tarda entre ocho y nueve meses en hacerlo en España. Por este motivo, algunos propietarios deciden no informar acerca de los posibles daños del inmueble y, de esta manera, venderlo de forma más rápida y a un precio superior del que debería.





