Conseguir financiación siempre es complicado, pero todavía lo es más si se quiere comprar una segunda residencia, ya que las condiciones para la adquisición de este tipo de viviendas son más exigentes.
De hecho, estas hipotecas acostumbran a ofrecer unas características menos ventajosas que las hipotecas destinadas a la compra de la vivienda habitual, sobre todo en cuanto a los porcentajes de financiación y plazos de amortización.
Hipotecas para segundas viviendas
Tal y como se indica en el comparador de hipotecas de Bankimia, en períodos de crisis es habitual que los bancos financien hasta un 50 %-60 % del valor de tasación de una segunda residencia, aunque este porcentaje puede aumentar hasta el 70 %-75 % en algunos casos.
Por otro lado, actualmente algunas entidades también ofertan hipotecas a tipo fijo destinadas a la compra de una segunda casa.

Plazos de amortización
Lo mismo sucede con el plazo de amortización. Si en 2010 no era nada común encontrar hipotecas de este tipo que superaran los 20-25 años, hoy en día algunos préstamos permiten endeudarse a más de 30-35 años.
En cuanto al diferencial que aplican, no difiere mucho del que encontramos en las hipotecas para primera vivienda, ya que que este aumente o no depende de los productos adicionales que se contraten con la entidad.
Bancos con stock de viviendas
Con todo, siempre puede ser una opción a considerar, para mejorar las condiciones de la hipoteca, la compra de alguno de los pisos que los bancos tienen en stock. En este caso, las exigencias para adquirir primeras o segundas residencias son similares, no solo en tipos de interés sino también en porcentajes de financiación y en plazos de amortización.






