Esta diferencia de precio demuestra que la viabilidad del Tapiolaku depende de la zona geográfica en la que se quiera adquirir una vivienda. El sistema puede ser viable en lugares en los que el precio es asequible, pero difícilmente aplicable en las grandes urbes de nuestro país.
Este modelo, en España, tiene otros puntos débiles. Para empezar, ¿qué ocurriría si uno de los miembros del grupo dejase de hacer aportaciones una vez hubiese recibido su vivienda? El resto del grupo tendría que hacer aportaciones mensuales mayores para seguir adquiriendo viviendas y la persona que abandonase el grupo seguiría siendo propietaria, como mínimo, de un porcentaje de la vivienda adquirida. Además, si hubiese diez viviendas con diez propietarios cada una, una vez terminado el proceso, conseguir que cada vivienda pasase a ser propiedad únicamente de un miembro del grupo podría tener implicaciones fiscales que restarían atractivo a la operación.
Un ejemplo práctico: ¿cuánto dinero puede reunir un grupo de diez personas?
Para comprobar cómo funciona el Tapiolaku, imaginemos que diez amigos deciden aportar 750 euros mensuales cada uno durante doce meses, en lugar de los diez que propone Tapiola en su modelo. El grupo reuniría 7.500 euros al mes, lo que supone un ahorro conjunto de 90.000 euros al cabo de un año. Con ese dinero y teniendo en cuenta los precios actuales, sería posible adquirir una vivienda en varios municipios de España, pero resultaría insuficiente en muchos otros.
| Mes |
Aportación individual |
Aportación total |
Ahorro acumulado |
| Enero |
750 € |
7.500 € |
7.500 € |
| Febrero |
750 € |
7.500 € |
15.000 € |
| Marzo |
750 € |
7.500 € |
22.500 € |
| Abril |
750 € |
7.500 € |
30.000 € |
| Mayo |
750 € |
7.500 € |
37.500 € |
| Junio |
750 € |
7.500 € |
45.000 € |
| Julio |
750 € |
7.500 € |
52.500 € |
| Agosto |
750 € |
7.500 € |
60.000 € |
| Septiembre |
750 € |
7.500 € |
67.500 € |
| Octubre |
750 € |
7.500 € |
75.000 € |
| Noviembre |
750 € |
7.500 € |
82.500 € |
| Diciembre |
750 € |
7.500 € |
90.000 € |
Las cifras cambian según la capacidad de ahorro de cada participante. Si cada uno aportase 500 euros al mes, el grupo reuniría 60.000 euros en un año. Si la aportación ascendiese a 1.000 euros mensuales por persona, el fondo alcanzaría los 120.000 euros en ese mismo período.
El dinero acumulado al cabo de un año se utilizaría para comprar una vivienda para que uno de los miembros del grupo, elegido por sorteo, residiese en ella y el ciclo comenzaría de nuevo hasta haber comprado las diez. No obstante, el precio de la vivienda puede variar con el paso de los años, por lo que puede que las aportaciones mensuales deban ajustarse en cada ciclo.
¿Qué ocurre al cabo de los diez años?
Transcurridos diez años desde el inicio del Tapiolaku, en teoría, cada miembro del grupo debería estar viviendo en una vivienda. Si cada miembro hubiese hecho una compra, lo único que faltaría sería verificar que todos los préstamos se hubiesen saldado correctamente (cada integrante del grupo sería propietario de una vivienda y habría adquirido con el resto una deuda equivalente a las cuotas restantes).
Sin embargo, si todos hubiesen comprado las diez viviendas, habría diez propiedades con diez titulares cada una. ¿Cómo podría resolverse esta situación?
Ceder el usufructo
Una primera posibilidad sería constituir un usufructo a favor de cada participante, un derecho recogido en el Código Civil, de manera que pudiera disfrutar de la vivienda sin ser su propietario exclusivo. Sin embargo, la concesión gratuita de este derecho podría tener implicaciones fiscales.
Donar la vivienda
Otra alternativa sería transmitir gratuitamente cada vivienda al participante que reside en ella, pero Hacienda consideraría esta operación una donación.