Este método resulta especialmente interesante para tendederos interiores, donde el movimiento del aire suele ser menor.
3. Tiende las camisas en perchas directamente en el tendedero
Las perchas no sirven únicamente para guardar la ropa. También pueden convertirse en una herramienta para tender sin pinzas y reducir las arrugas.
Camisas, blusas, vestidos y algunas chaquetas ligeras pueden colocarse en una percha y esta, a su vez, en el tendedero. Abrochar algunos botones ayuda a mantener la estructura mientras se seca. Además, dejar separación entre perchas permite que el aire rodee mejor la prenda.
Es uno de los trucos para tender la ropa especialmente útil cuando el espacio horizontal es limitado.
4. Coloca las pinzas en las costuras, no en el centro de la prenda
Las pinzas son necesarias en muchas prendas, pero no tienen por qué dejar su característica marca. El truco consiste en sujetarlas en costuras, cinturillas, bajos o zonas que queden ocultas al vestir.
En camisetas, por ejemplo, es preferible evitar colocarlas en mitad del tejido. También conviene no ejercer más presión de la necesaria. Algunas pinzas con superficies más suaves pueden reducir las marcas.
5. Dale la vuelta a la ropa oscura antes de tenderla
Tender bien también significa proteger los tejidos. Las prendas negras, azul marino y otros colores intensos pueden beneficiarse de tenderse del revés, especialmente cuando reciben muchas horas de sol directo.
La radiación solar puede acelerar la pérdida de intensidad de determinados tintes. Por eso, cuando sea posible, conviene reservar el sol más directo para prendas en las que no sea un problema y utilizar sombra o luz indirecta para las más sensibles.
6. No tiendas todos los tejidos de la misma manera
Otro de los trucos para tender la ropa consiste precisamente en dejar de tratar toda la colada por igual. Una camiseta de algodón no necesita el mismo sistema que un jersey de lana.
- Camisas y blusas: mejor en percha, especialmente si son de tejidos que se arrugan con facilidad. Abrocha uno o dos botones para mantener la forma y deja espacio entre las perchas para que el aire pueda circular. Si no utilizas percha, colócalas por la zona de las costuras y evita sujetarlas en mitad del tejido para no dejar marcas.
- Pantalones: puedes tenderlos por la cinturilla, utilizando las pinzas en la zona de las costuras para evitar marcas visibles. En pantalones ligeros, también puedes colocarlos por los bajos si el tejido lo permite. Déjalos completamente abiertos, sin doblar una pernera sobre la otra, para que el aire llegue a toda la superficie.
- Toallas: tiéndelas completamente extendidas, sin doblarlas sobre la misma barra. Si el tendedero tiene varias alturas, procura que no queden pegadas a otras prendas. Al ser tejidos gruesos y absorbentes, necesitan una buena circulación de aire para secarse por completo.
- Jerséis de punto o lana: mejor en horizontal, apoyados sobre varias barras del tendedero o sobre una superficie específica de secado. El peso del agua puede hacer que el tejido se estire si se cuelga verticalmente. Antes de dejarlos secar, recupera suavemente su forma original y evita escurrirlos retorciéndolos.
- Camisetas: tiéndelas por la parte inferior o por las costuras, en lugar de sujetarlas por los hombros. Así se reduce el riesgo de que las pinzas dejen marcas o deformen el tejido.
- Sábanas y fundas nórdicas: extiéndelas todo lo posible y sin hacer demasiadas capas. Si el espacio no permite desplegarlas por completo, utiliza varias barras para crear separación entre las dos caras del tejido y favorecer la ventilación.
- Ropa interior y prendas pequeñas: aprovecha las zonas más estrechas del tendedero o un tendedero de pinzas, pero evita agrupar varias piezas en el mismo punto porque se solapan y tardan más en secarse.
| Consejo: deja siempre espacio entre las prendas más gruesas, como toallas, vaqueros y jerséis, para que el aire pueda circular alrededor y no se acumule humedad. |
En prendas de punto, el secado horizontal es especialmente importante porque el agua acumulada puede estirar las fibras y modificar la forma de la prenda.
7. Si tiendes dentro, crea un “circuito de aire”
Cuando no hay terraza, cómo tender la ropa dentro de casa se convierte en una cuestión de ventilación. No basta con colocar el tendedero donde haya un hueco: hay que favorecer que la humedad pueda salir.
Siempre que las condiciones exteriores lo permitan, una ventana abierta ayuda a renovar el aire. La ventilación cruzada es la clave. Si existe un extractor, puede ser útil colocar el tendedero en esa estancia. Cuando no sea posible ventilar adecuadamente, un deshumidificador puede ayudar a retirar parte de la humedad del ambiente.