Si utilizas cremas en tarro, recuerda además que introducir los dedos continuamente aumenta el contacto del producto con microorganismos. Para minimizarlo, lávate y sécate bien las manos antes de usarla y, si es posible, utiliza una pequeña espátula limpia para extraer la cantidad que necesitas.
3. ¿Se puede seguir usando el protector solar del verano?
El protector solar es uno de los productos que más merece la pena comprobar antes de volver a utilizarlo. La exposición prolongada al calor y al sol puede afectar a la fórmula, por lo que hay que respetar la fecha indicada y las instrucciones de conservación.
Si el producto ha cambiado de olor, color o consistencia, no merece la pena arriesgarse: sustitúyelo. Los protectores solares están sujetos a requisitos específicos de estabilidad y fecha de caducidad.
4. ¿Cuándo hay que tirar la máscara de pestañas?
La máscara de pestañas requiere especial atención porque su aplicador entra repetidamente en contacto con la sensible zona ocular. La Food and Drug Administration (FDA) señala que los fabricantes suelen recomendar desecharla entre 2 y 4 meses después de comprarla.
Si está seca o tiene grumos, no intentes recuperarla con agua o saliva: la FDA advierte de que ambos pueden introducir microorganismos perjudiciales en el producto.
5. ¿Qué hago con el delineador de ojos que lleva meses abierto?
El delineador también debe revisarse especialmente por su contacto con los ojos. Si tiene una textura diferente, huele raro, se ha secado o lleva demasiado tiempo abierto, es preferible reemplazarlo.
| Truco de mantenimiento: aprovecha la limpieza de septiembre para sacar punta a los lápices de ojos y limpiar bien sus tapas. Es un gesto sencillo que ayuda a mantenerlos en mejores condiciones y que suele pasar desapercibido. |
6. ¿Cuánto dura una base de maquillaje o un corrector una vez abiertos?
Una base o un corrector suelen tener un PAO (periodo después de apertura) de unos 12 meses, aunque debes seguir siempre el plazo indicado por el fabricante. Si han cambiado de olor, color, textura o se han separado, es mejor desecharlos, aunque aún estén dentro de ese periodo.
Por eso resulta especialmente útil anotar el mes en que abres cada producto en el propio envase para saber cuándo empieza a contar su PAO. Aquí encontrarás ideas muy prácticas para crear una zona de almacenaje perfecta para el maquillaje, en tu baño.
7. ¿Qué hacer con las esponjas y aplicadores de maquillaje?
Las herramientas húmedas son de las grandes olvidadas de la limpieza del baño. Esponjas, blenders y aplicadores acumulan restos de producto y humedad, por lo que conviene lavarlos correctamente y sustituirlos si no recuperan su estado, tienen olor persistente o muestran signos de deterioro.
| Consejo para limpiar las esponjas tipo beauty blender: humedécela con agua tibia, aplica un jabón suave y aprieta varias veces la esponja para que el producto salga del interior, sin retorcerla. Aclárala hasta que el agua salga limpia y déjala secar completamente al aire, en un lugar ventilado y fuera de un recipiente cerrado. |
8. ¿Qué productos capilares conviene revisar?
Champús, acondicionadores y productos de peinado abiertos también merecen una comprobación. No todos tienen la misma duración, así que hay que consultar el periodo de uso indicado por el fabricante y prestar atención a cambios de olor, color, textura o separación. La humedad y los cambios de temperatura pueden afectar a la estabilidad de algunos cosméticos.
Después del verano, presta especial atención a los envases que hayan estado junto a una ventana con sol directo, un radiador o una zona que se caliente mucho. No significa que haya que tirarlos automáticamente: si respetan su periodo de uso y mantienen su aspecto, olor y consistencia habituales, pueden seguir utilizándose.
9. ¿Qué medicamentos hay que revisar después del verano?
Los medicamentos que hayan estado sometidos a calor intenso o sol directo deben revisarse antes de volver a utilizarlos. La AEMPS establece que las condiciones de conservación dependen de cada medicamento: algunos requieren entre 2 y 8 ºC y otros deben mantenerse por debajo de 25 o 30 ºC.
Si una crema, óvulo o supositorio ha cambiado de aspecto después de una exposición al calor, no debe utilizarse. Y si un medicamento ha permanecido en un coche al sol o en condiciones especialmente calurosas, lo prudente es consultar al farmacéutico antes de decidir qué hacer.