Un ático en Benalmádena donde la luz marca un distribución sin fronteras
Nada más entrar, la vivienda apuesta por una combinación de materiales cálidos y líneas contemporáneas. El pavimento claro de gran formato aporta continuidad y luminosidad al espacio, mientras que la madera de los dormitorios introduce una nota más cálida y acogedora. Sus paredes blancas, superficies de cristal y detalles en tonos oscuros dan ritmo al proyecto, mientras que los grandes cerramientos permiten que la luz natural recorra las estancias a sus anchas.

Foto: GILMAR
La distribución, esencialmente abierta, conecta visualmente los espacios principales y reserva para los dormitorios ambientes más tranquilos. Una arquitectura especialmente apropiada para una vivienda cuya principal compañía son las vistas al Mediterráneo. Con 181 m² construidos, tres dormitorios y dos baños, el espacio está pensado para combinar amplitud y comodidad.

Foto: GILMAR
Distribuido en dos plantas, este ático en Benalmádena que puedes encontrar en Fotocasa aprovecha cada rincón para potenciar la sensación de amplitud y continuidad visual.
Un salón abierto al mar que también funciona como comedor
El salón es uno de los grandes protagonistas de este ático en Benalmádena. Un amplio sofá blanco, textiles en tonos neutros y un sillón de diseño actual crean una zona de estar contemporánea y confortable.
Al fondo, el gran cerramiento acristalado convierte el paisaje en una especie de cuadro vivo. El azul del mar aporta el color que necesita un interior decorado con una paleta serena de blancos, grises, negros y madera.

Foto: GILMAR
Un comedor contemporáneo junto a los ventanales panorámicos
La zona de comedor prolonga el espacio de día con una gran mesa rodeada de sillas negras. Su posición, junto a los imponentes cerramientos de cristal, permite disfrutar de las vistas también durante las comidas y refuerza la sensación de amplitud.

Foto: GILMAR
Es una estancia pensada para compartir, pero también para dejar que el paisaje sea el verdadero protagonista. Aquí es donde se disfruta del telón de fondo de este ático en todo su esplendor.

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Una cocina blanca y negra integrada en la zona social
La cocina presenta una clásica y atemporal combinación de muebles blancos con una encimera y un frente y encimera de trabajo en negro. Su distribución en U incorpora electrodomésticos y una generosa superficie de almacenamiento, mientras que su conexión con el salón mantiene la continuidad visual de la zona de día.