¿Cómo es vivir en una casa frente al mar en Estepona donde el paisaje entra por cada ventana?
Desde el primer momento, la vivienda transmite una sensación de calma que nace de su relación constante con el exterior. Las grandes superficies acristaladas permiten que el mar y el jardín formen parte de la decoración cotidiana, mientras que la arquitectura contemporánea apuesta por líneas puras, espacios abiertos y una paleta cromática dominada por blancos, grises suaves y materiales naturales.
Distribuido en tres plantas y con más de 360 m² construidos, este chalet en Estepona que puedes encontrar en Fotocasa aprovecha cada rincón para potenciar la sensación de amplitud y continuidad visual.
| Datos principales de la vivienda |
Información |
| Ubicación |
Estepona Oeste (Málaga) |
| Situación |
Primera línea de playa |
| Superficie construida |
360,40 m² |
| Dormitorios |
4 |
| Baños |
4 |
| Plantas |
3 |
| Jardín privado |
105 m² |
| Espacios destacados |
Solárium privado con jacuzzi y zona de barbacoa |
| Vistas |
Abiertas al Mediterráneo |
| Zonas comunes |
Piscina exterior, piscina interior climatizada, sauna y jardines |
| Entorno |
Junto a la playa, el paseo marítimo y cerca del puerto deportivo de Estepona |
Así son las estancias de esta casa frente al mar en Estepona: un recorrido por sus espacios más inspiradores
La vivienda apuesta por una estética contemporánea donde la arquitectura desaparece para ceder el protagonismo al entorno. Cada estancia está diseñada para potenciar la entrada de luz natural y favorecer una conexión fluida entre interior y exterior.

Foto: Gilmar
Un salón abierto al Mediterráneo gracias a los ventanales de suelo a techo
La estancia principal es un ejemplo de cómo la arquitectura contemporánea puede borrar los límites entre interior y exterior. Los grandes cerramientos acristalados enmarcan el paisaje como si se tratara de una obra de arte en constante movimiento.
Los tonos neutros del mobiliario permiten que el azul del mar y el verde de la vegetación sean quienes aporten el color.

Foto: Gilmar

Foto: Gilmar

Foto: Gilmar
Un comedor de doble altura presidido por una lámpara de diseño geométrico
La zona de comedor aprovecha la amplitud y altitud visual de la vivienda para crear un ambiente elegante y relajado. La mesa redonda suaviza las líneas rectas predominantes en el espacio, mientras que la luminaria escultórica aporta personalidad sin competir con el verdadero protagonista: la luz natural.

Foto: Gilmar

Foto: Gilmar

Foto: Gilmar

Foto: Gilmar

Foto: Gilmar
Una cocina escultórica donde el negro mate se convierte en protagonista
La cocina abierta destaca por una gran isla central de líneas monolíticas que actúa como auténtico corazón de la vivienda. Los armarios integrados sin tiradores, los electrodomésticos perfectamente ocultos y la combinación de acabados oscuros crean una imagen sofisticada y muy actual.
Más que una cocina, parece una pieza de diseño integrada dentro de la arquitectura de la casa.

Foto: Gilmar

Foto: Gilmar