«Estamos ante la consolidación de un cambio estructural que comenzó en 2022, cuando por primera vez la compra de vivienda superó al alquiler como principal opción. Desde entonces, esta tendencia no ha dejado de reforzarse y todo apunta a que seguirá marcando el comportamiento del mercado en los próximos años. Hoy, la vivienda en propiedad se posiciona como la vía preferente de acceso, no solo por una cuestión económica, sino también por una aspiración vital. Los ciudadanos buscan mejorar su calidad de vida a través de la vivienda, y en este contexto, el encarecimiento del alquiler, junto con unas condiciones hipotecarias que han sido atractivas en los últimos años, están empujando a muchos hogares a optar por la compra», señala María Matos, directora de Estudios y portavoz de Fotocasa.
«A esto se suma un factor cultural clave, que es el sentimiento de propiedad y la voluntad de construir patrimonio a largo plazo, que siguen profundamente arraigados en la sociedad española, lo que refuerza el protagonismo de la compraventa frente al arrendamiento», añade Matos.

Junto a estos dos grandes grupos, se mantiene un tercer perfil de demandantes que participa simultáneamente en ambos mercados. Este colectivo representa el 12% en la demanda de vivienda en 2026, recuperando niveles similares a los registrados anteriormente y mostrando una estabilidad estructural frente a las variaciones del resto de segmentos.
Aumenta la actividad vinculada exclusivamente a la compraventa
Si se analiza la actividad conjunta de demandantes y ofertantes, el mercado de compraventa también refuerza su protagonismo. En el primer semestre de 2026, el 18% de los particulares ha realizado alguna acción relacionada exclusivamente con la compraventa, frente al 15% registrado un año antes. Este incremento de tres puntos porcentuales confirma el dinamismo de este segmento y su creciente peso dentro del mercado residencial. Por su parte, la participación en el mercado del alquiler (considerando tanto inquilinos como propietarios de viviendas) se mantiene estable en el 14%, sin variaciones respecto al primer semestre de 2025.