Existe un gesto poco conocido que marca la diferencia: coloca los huevos siempre con la punta hacia abajo. Esta posición ayuda a mantener la yema centrada y reduce la entrada de aire, lo que contribuye a conservarlos frescos durante más tiempo.
Además, evita colocarlos cerca de alimentos con olores intensos, incluso dentro del frigorífico, ya que su cáscara es porosa y puede absorberlos fácilmente. Un pequeño detalle que mejora tanto la conservación como la calidad en el consumo diario.
Dónde guardar frutas y verduras en la cocina según su tipo
No todas las frutas y verduras se almacenan igual, y entender dónde guardar los alimentos en la cocina en este grupo es clave para evitar que se estropeen rápidamente.
| Alimentos que NO van en la nevera |
Alimentos que SÍ van en la nevera |
| Plátanos |
Lechuga y hojas verdes |
| Tomates |
Espinacas |
| Aguacates (hasta madurar) |
Brócoli y coliflor |
| Frutas tropicales (mango, piña, papaya) |
Zanahorias |
| Frutas de hueso (melocotón, ciruela) |
Apio |
| Peras y manzanas (sin madurar) |
Judías verdes |
| Melón entero |
Espárragos |
| Patatas y boniatos |
Calabacín |
| Cebollas y ajos |
Pepino (consumo corto plazo) |
| Berenjenas y pimientos |
Hierbas frescas (excepto albahaca) |
Un par de consejos prácticos:
- Usa los cajones específicos de la nevera para ello
- Añade papel absorbente en su base para controlar la humedad
Cómo organizar frutas y verduras para que duren más
- Separa frutas climatéricas (como manzana o plátano)
- Evita bolsas cerradas sin ventilación
- Revisa regularmente para retirar piezas en mal estado
Este tipo de organización conecta con tendencias actuales de cocinas más sostenibles.