6 febrero 2018

Los diseños de planta abierta o, lo que es lo mismo, aquellos que apuestan por la integración de los espacios, se han convertido en habituales en las construcciones modernas.

La tendencia Open Space ha llegado para quedarse. Su protagonismo va más allá de la mera estética. Y es que, la eliminación de las paredes supone beneficios en términos de distribución y movilidad interior.

Aunque es posible reconocer estos diseños en casas de hace décadas, lo cierto es que fueron los lofts neoyorkinos de mediados del siglo pasado los responsables de su creciente auge. Crear espacios diáfanos capaces de añadir encanto a los interiores, optimizando al máximo la superficie disponible, es uno de los objetivos finales de cualquier planteamiento que abrace esta tendencia.

Cocinas que se funden con el salón y el comedor, baños integrados en el dormitorio, vestidores que quedan a la vista en la habitación… Las posibilidades son infinitas. Y, dado que el Open Space ofrece ventajas e inconvenientes, el asesoramiento profesional resulta imprescindible para culminar con éxito cualquier proyecto de arquitectura interior vinculado a la eliminación de las divisiones tradicionales. ¿Listo para conocer las bondades y puntos débiles de esta práctica?

Iluminación

Bajo comercial convertido en loft (Terrassa): Salones de estilo rústico de Egue y Seta

Uno de los principales atractivos del Open Space es que propicia la circulación de la luz entre diferentes ambientes. La ausencia de límites físicos en forma de paredes permite que, tanto la iluminación natural como la artificial, recorran el espacio dotándolo de una luminosidad que se traduce en atmósferas acogedoras y cálidas.

La cuestión resulta especialmente significativa si hablamos de conectar estancias que, en origen, no disponían de ventanas. Ya que, además de potenciar la luz, favorece la ventilación.

Optimización del espacio

Proyecto Constitució : Salones de estilo industrial de Dröm Living

La integración de espacios tiene dos escenarios fundamentales: la cocina y el salón. Los diseños Open Space suelen centrar su atención en estas estancias. Que, por otro lado, constituyen las áreas más sociales de la casa. Teniendo en cuenta que el tránsito entre una y otra es constante, eliminar las paredes entre ambas facilita la libertad de movimiento. No obstante, cada vez es más común encontrar soluciones similares. Por ejemplo, en dormitorios que se unen al vestidor o al baño.

La idea de unir habitaciones en una única superficie supone una optimización del espacio disponible. Algo a tener en cuenta, principalmente en muchas casas modernas que con frecuencia adolecen de falta de espacio.

Atractivo

Salones de estilo escandinavo de DreamHouse.info.pl

Entre las ventajas que supone aplicar las consignas del Open Space no podemos dejar de mencionar su contribución estética al diseño y a la decoración de interiores. Además de maximizar la sensación espacial, la integración de los espacios permite crear composiciones muy ricas en matices.

Dotar los ambientes de un equilibrio basado en una decoración armónica y atractiva se traduce en atmósferas inspiradoras y con carácter. En contra de lo que pueda parecer pueden materializarse en diferentes estilos.

 

Funcionalidad

Diseño interior de vivienda: Salones de estilo industrial de Sube Susaeta Interiorismo

Eliminar las paredes al albor del Open Space no implica, necesariamente, tener que renunciar a establecer límites visuales. Hay que tener en cuenta que, sin llegar a constituir barreras físicas, sí que garantizan cierta independencia de las estancias. Diferenciarlas con un sencillo cambio en el pavimento o los revestimientos. E, incluso, utilizar el mobiliario como elemento divisor es una práctica muy habitual en este tipo de diseños de planta abierta.

La originalidad no conoce límites. Y, con un buen asesoramiento, los resultados son increíbles.

 

Pérdida de la privacidad

Reforma casa FCN en Onil, Alicante: Dormitorios de estilo moderno de DMP arquitectura

Pero no todo son ventajas. El hándicap principal con el que han de lidiar los espacios integrados es la pérdida de privacidad. A priori, no parece una cuestión excesivamente relevante si hablamos de unir cocina y salón. Pero, cuando el Open Space se aplica, por ejemplo, entre el dormitorio y el baño, la cuestión adquiere una nueva perspectiva.

La clave pasa por valorar cada aspecto del proyecto. Incluyendo el uso y las necesidades particulares de cada uno. Así como calibrando hasta dónde estamos dispuestos a sacrificar la independencia de las estancias.

 

Ruidos y olores

Reforma Integral de un ático en Barcelona: de estilo de MU Estudio Arquitectura

La merma de intimidad es una de las mayores preocupaciones a la hora de trasladar el Open Space a estancias tan personales como el dormitorio. En el caso de cocina y salón, una de las desventajas más evidentes es la posibilidad de tener que enfrentarnos a ruidos y olores.

Estos inconvenientes son la consecuencia lógica del uso de un espacio destinado a la elaboración de alimentos. Sin embargo, siempre pueden mitigarse sus efectos con la instalación de una potente campana extractora. O, incluso, recurriendo a sistemas de puertas correderas que escondan o conecten cada uno de los espacios.

 

Cuidado con el desorden

Dormitorios de estilo moderno de ARKITURA GmbH

Conectar ambientes prescindiendo de los muros es un lujo para la vista. La contribución estética al conjunto de la casa es evidente. Pero no hay que olvidar que, en ocasiones, contar con una puerta que salvaguarde el interior de cualquier estancia puede jugar a nuestro favor.

Lo contrario supone que, por ejemplo, si hemos cocinado la noche anterior, pero no teníamos fuerzas para recoger o las prisas nos han llevado a dejar fuera de su sitio un out fit que no nos convencía demasiado, ese desorden se trasladará a toda la superficie diseñada al albor del Open Space. ¿Estás dispuesto a jugártela?

La alternativa pasa por tener un buen plan B. O lo que es lo mismo, conocer algunos trucos para limpiar la casa en cinco minutos.

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