29 junio 2020

El sector de los fabricantes de materiales de construcción reivindicó durante la cumbre que recientemente celebró la CEOE el papel que su actividad y sus productos pueden tener en la promoción de una ‘economía verde’ y circular que contribuya a salir de la crisis. Y lo cierto es que desde el sector de los distribuidores de materiales podemos ayudar a las personas a planificar un proyecto de reforma de vivienda  para vivir de manera más sostenible desde un punto de vista medioambiental.

Elementos para una reforma sostenible de tu vivienda

  • Emplazamiento

Lo primero que hay que tener en cuenta es que para realizar una reforma totalmente sostenible no únicamente debe pensarse en los materiales que se empleen, sino que resulta fundamental el emplazamiento de la vivienda. De hecho, este es determinante para hasta un 30% de su huella ecológica, dado que la ubicación condiciona el gasto energético, de agua y el nivel de emisiones contaminantes atribuible a un inmueble.

Es cierto que, al hablar de una reforma, la ubicación no puede modificarse. Pero sí estaría en nuestra mano la posibilidad de analizar su situación en aras de adecuar esas obras de mejora y mantenimiento al entorno para poder convertir una vivienda normal en un hogar sostenible.

  • Orientación de la vivienda

Otro de los factores más importantes para hacer una reforma sostenible tiene que ver con la orientación. Por norma general, la mejor es hacia el sur/suroeste para aprovechar la energía solar de forma pasiva y lograr captar los rayos del sol durante más horas para mantener la casa caliente sin necesidad de incurrir en excesivos gastos de calefacción. Sin embargo, para la zona sur, lo mejor serán orientaciones norte para protegernos de esa radiación solar. Pero también se le puede sacar provecho de forma activa, instalando paneles solares con el fin de calentar el agua que posteriormente vaya a usarse, por ejemplo, para ducharse.

En cualquier caso, las personas que deseen llevar a cabo una reforma sostenible de sus viviendas deberán plantearse preguntas relacionadas con la periodicidad de lluvias en la zona, con la intensidad y frecuencia de las ráfagas de viento… Ya que el progreso experimentado por las energías renovables permiten aprovechar estos elementos, por ejemplo, con molinos de viento domésticos o sistemas de agua pluvial.

  • Servicios

Puestos a hacerse preguntas, una de vital importancia tiene que ver con el emplazamiento del inmueble y su cercanía o lejanía respecto al lugar de trabajo o al colegio, por ejemplo. Sobre todo en lo concerniente a la distancia que haya entre la vivienda y el transporte público. Porque si pretenden reducirse las emisiones de gases de efecto invernadero, convendría priorizar estos medios y, sobre todo, los no motorizados.

  • Bloques colindantes

Finalmente, habría que prestar especial atención al entorno, máxime si se trata de una vivienda perteneciente a un edificio, ya que los bloques colindantes pueden ser fuente de sombras u obstrucción solar, lo que terminaría determinando la planificación de los espacios interiores.

En cambio, si la vivienda se halla en plena naturaleza, la propia vegetación ayuda a regular los aportes solares; más allá de absorber el CO2, producir oxígeno y reducir el polvo y la contaminación.

  • Otros elementos en el entorno de la vivienda

De igual modo, sería muy recomendable identificar en el entorno de la vivienda elementos que pudieran provocar determinadas molestias (acústicas, contaminación…) para intentar subsanarlas durante el proyecto de reforma. Que ahora más que nunca hay que plantear en términos de sostenibilidad.

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