2 junio 2020

Cuando se realiza la compra de una vivienda hay que hacer numerosos trámites. Uno de ellos, una vez que se ha completado la adquisición del inmueble, es inscribirlo en el Registro de la Propiedad. Esta institución pública es la encargada de crear titularidades sobre bienes inmuebles para favorecer la seguridad jurídica de los mismos.

Aparte de esto, el Registro de la Propiedad también cumple una importante función durante el proceso de búsqueda de una vivienda de segunda mano: comprobar que la casa está libre de cargas y deudas. Para ello, es necesario acudir al Registro y solicitar una Nota Simple. Este documento informativo aportará estos datos, además de la titularidad del inmueble.

¿Por qué es recomendable inscribir una vivienda en el Registro de la Propiedad?

Pese a que inscribir una vivienda en el Registro de la Propiedad no es obligatorio, sí que es conveniente. Según señalan desde Registradores de España en la guía Cómo comprar una vivienda en España este trámite hace falta para:

  • Quedar protegido a nivel jurídico. Al inscribir el inmueble en el Registro de la Propiedad, el comprador se considera el único y verdadero propietario mientras no haya una sentencia judicial que indique lo contrario. Asimismo, queda protegido frente a los acreedores del vendedor, las cargas ocultas que puedan afectar a la vivienda y recibe protección judicial de su derecho como propietario.
  • Obtener un préstamo hipotecario. Si vas a solicitar una hipoteca para financiar la compra de la vivienda hace falta que esté inscrita en el Registro de la Propiedad para que el banco pueda inscribir la hipoteca que le garantiza la devolución del préstamo.
  • Cambio de titularidad en el Catastro. Una vez que la vivienda está inscrita en el Registro de la Propiedad, se comunica en el Catastro. Así, el siguiente recibo del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) ya se gira con el nombre del comprador.

Además de estas cuestiones, realizar este trámite también permitirá volver a obtener una copia de la escritura de tu vivienda en caso de pérdida. ¿Cómo? Solicitando una nota simple en el Registro de la Propiedad para llevársela al notario. Y, si se desconoce quién custodia las escrituras, en el propio Registro se puede conocer.

¿Cómo se hace la inscripción en el Registro de la Propiedad?

Teniendo en cuenta las garantías que proporciona realizar la inscripción en el Registro de la Propiedad, completar este trámite es más que interesante. Además, gestionar esta inscripción no reviste complejidad, tal y como explican desde Registradores de España.

El primer paso es dirigirse a la Oficina Registral que haya en el mismo territorio en el que se ha comprado la vivienda. Una vez ahí, el comprador ha de presentar los siguientes documentos:

  • Copia autorizada de la escritura pública de venta.
  • Liquidación de los impuestos correspondientes.
  • Acreditación de la comunicación de la transmisión al Ayuntamiento correspondiente.
  • El último recibo del IBI.

Si no es el comprador el encargado de llevar estos documentos, puede hacerlo una gestoría o una notaría, siempre y cuando preste servicios de gestión.

Una vez que se ha presentado toda esta información, en un plazo de quince días hábiles, se comprobará que sea correcta y que se cumplen los requisitos que establece la ley para que el comprador obtenga el derecho de propiedad.

Si existiese algún defecto, desde el Registro de la Propiedad se notificaría para que pueda subsanarse o presentar un recurso si no se está de acuerdo con la calificación del registrador.

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