Atender a las llamadas de los interesados en la vivienda y hacer las visitas correspondientes
Este es otro de los trámites que requiere de esfuerzo, dedicación y profesionalidad por parte de la inmobiliaria. El tiempo que deberán dedicar los agentes que enseñen el inmueble dependerá de si se vende más o menos rápido, en función de numerosos factores.
Y no sólo eso. Otra de las funciones de las inmobiliarias es hacer un análisis de los posibles interesados en la vivienda, tanto para distinguir a aquellos que quizás sólo tienen curiosidad de los potenciales compradores, como para saber si se adapta realmente a su presupuesto y a sus necesidades.
Pongamos que se vende en, aproximadamente, tres meses y que la agencia hace a la semana seis visitas a la vivienda de unos treinta minutos (es decir, destinará una hora cada vez, contando los desplazamientos, siempre que no las haga el mismo día). Son un total de 72 horas, aproximadamente, a las que hay que sumar unas tres, tanto para contestar a los correos como para atender a las llamadas de los interesados. La agencia destinará, pues, unas 75 horas a ello.
Tramitar los documentos para la venta
Tramitar la documentación necesaria para la venta del inmueble es la que más problemas suele generar en los propietarios que lo hacen por cuenta propia, ya que no saben por dónde empezar y, además, conlleva mucho tiempo y dedicación hacerlos.
Debemos tener en cuenta que para vender un inmueble se necesita tramitar y solicitar:
- La cédula de habitabilidad
- El certificado energético
- La nota simple del Registro de la Propiedad y
- El certificado de Inspección Técnica del Edificio (ITE)
- El certificado de deudas con la comunidad de propietarios
- Los últimos recibos del IBI
- Las escrituras de la propiedad
- Los certificados hipotecarios (en caso de que el inmueble esté hipotecado)
Independientemente del tiempo que tarden en expedirse, la agencia destinará unas cinco horas en tramitarlos.