Aunque salir de casa parezca un acto cotidiano, para las más de 2,4 millones de personas con movilidad reducida que viven en España resulta todo un desafío, condicionado por escalones, puertas imposibles o ascensores poco adaptados o inexistentes. Únicamente el 3 % de los cerca de 9,8 millones de edificios residenciales -unos 292.000- ofrecen un recorrido completamente accesible desde la calle a la puerta de vivienda para una persona en sillas de ruedas, mientras que el 97 % presenta, al menos, una barrera.
Así lo revela la primera edición del Barómetro de la Accesibilidad de la Fundación Mutua de Propietarios, un informe de carácter anual que, partiendo de estudios históricos y actuales realizados por la entidad, nace con la vocación de convertirse en un barómetro de referencia para medir la evolución de la accesibilidad en los edificios de viviendas y su impacto en la calidad de vida de las personas con movilidad reducida.
«Una vida libre e independiente empieza en lo más cotidiano: poder entrar y salir de casa sin ayuda. Cuando el entorno no está preparado, esa autonomía se diluye y acaba por convertir a millones de personas en prisioneras de su propio hogar«, señala Cristina Pallàs, directora de la Fundación Mutua de Propietarios.







Hazte usuario y recibe todas las noticias