El estudio se ha basado en los datos de la Encuesta de Condiciones de Vida del INE, que analiza el tanto por ciento de los ingresos que destinan los hogares a costear los gastos relacionados con la vivienda, como el alquiler, la hipoteca, los suministros, la comunidad, los seguros y los impuestos.
¿Por qué suben los gastos de los hogares?
La Fundación atribuye el aumento de los gastos de vivienda al encarecimiento de los suministros del hogar y del alquiler y, desde el año 2022, a la subida de las cuotas de las hipotecas a causa del giro en la política monetaria del Banco Central Europeo y el consiguiente endurecimiento de las condiciones financieras. El estudio señala que las subidas de los costes hacen referencia al promedio de la población.
«En muchos casos, el coste residencial ha crecido por encima de la renta disponible, intensificando la presión sobre los presupuestos familiares», ha indicado el autor del informe.
¿Qué hogares sufren más el encarecimiento de los gastos de vivienda?
La mayor presión la sufren los hogares que viven de alquiler (33,5 % de esfuerzo medio). A estos les siguen los dueños de una vivienda que tienen deuda (30,7 %) y, por detrás, se sitúan los propietarios que no tienen deuda (17,3 %).
Hay una marcada diferencia por nivel de renta. Los hogares ubicados en el primer quintil dedican el 36,2 % de su renta disponible a los gastos de la vivienda, mientras que las familias del quintil superior destinan el 13,6 %. Además, el 17,3 % de los hogares más pobres hacen un sobreesfuerzo, entendido como la dedicación de más del 40 % de los ingresos a los gastos de la vivienda, mientras que esta situación solo ocurre en el 1,2 % de los hogares más ricos.
Siguiendo con los hogares que deben realizar un sobreesfuerzo económico, destacan los hogares con baja intensidad laboral, en los que esta situación afecta al 18,9 % frente al 7,4 % con alta intensidad laboral.
Por otra parte, entre los propietarios que tienen una hipoteca contratada, hay una notable diferencia en cuanto al esfuerzo que deben hacer en función de la fecha en la que compraron su vivienda. El esfuerzo medio es del 34,1 % entre los que compraron entre 2019 y 2024, mientras que se reduce al 28,6 % entre los que compraron entre 2012 y 2018 y al 23,8 % entre los que adquirieron su vivienda antes de esa fecha.