«Esta actuación sigue abierta», ha indicado a la vez que ha señalado que «necesita para eso también la colaboración de todos».
De acuerdo con el informe de la institución, las causas principales de la dificultad para acceder a una vivienda son la falta de viviendas públicas, cuya cantidad es «muy inferior a la media europea», y la falta de ayudas y el retraso en su gestión.
Según se expone en el documento, la ciudadanía señala las dificultades para acceder a una vivienda a precios de mercado, así como la necesidad de afrontar largas esperas en los procesos de adjudicación de viviendas públicas y protegidas.
Los jóvenes, entre los que más dificultades tienen para acceder a una vivienda, según el Defensor del Pueblo
El problema de la vivienda afecta, principalmente, a los jóvenes, a las personas con bajos ingresos y a las familias vulnerables, según Gabilondo, ya que «deben destinar una gran parte de sus ingresos al alquiler o directamente no pueden acceder a una vivienda» y que la situación «se agrava en grandes ciudades y zonas turísticas, donde el alquiler turístico reduce la oferta disponible y aumenta la presión sobre el mercado».
El Defensor del Pueblo también ha comunicado a las administraciones la conveniencia de reforzar el parque de vivienda pública destinada al alquiler, optimizar la gestión de las ayudas, asegurar procedimientos de adjudicación transparentes y regular el alquiler vacacional.
Asimismo, ha destacado la importancia de proteger a las personas en situación de vulnerabilidad ante los desahucios, «sin dejar de combatir las ocupaciones ilegales».