Las passivhaus o casas pasivas son una tendencia al alza en el sector inmobiliario. Este tipo de viviendas sostenibles permiten mejorar el ahorro energético gracias a su tipo de construcción. Optar por una passivhaus es una apuesta de futuro que repercute positivamente tanto en quien vive en ella como en su entorno.
De forma más precisa, el término passivhaus es un estándar de construcción alemán que garantiza que las viviendas cumplen una serie de parámetros de aislamiento, hermeticidad o ventilación. De esta manera, estas viviendas se caracterizan por su sostenibilidad.
Los cinco principios de las passivhaus
Para cumplir con el estándar passivhaus hay una serie de cuestiones que deben respetarse. Desde la Plataforma Edificación Passivhaus destacan cinco principios:
- Excelente aislamiento térmico. Esto es útil tanto para el invierno como para el verano y debe optimizarse en función del clima. Para ello es necesario modificar el espesor del aislamiento térmico.
- Ventanas y puertas de altas prestaciones. Tanto puertas como ventanas pueden ser puntos débiles a la hora de lograr la eficiencia energética. Por ello es recomendable utilizar materiales de calidad y tener en cuenta durante todo el proyecto y la obra su correcta ubicación.
- Ausencia de puentes térmicos. En muchas ocasiones, en una vivienda se pueden producir pérdidas o ganancias de energía que no se quieren. Para evitar estos puentes térmicos hay que tener en cuenta, por ejemplo, las juntas entre elementos constructivos o la no interrupción de la capa de aislamiento.
- Hermeticidad al aire. A diferencia de las construcciones convencionales, en las casas pasivas, la envolvente es lo más hermética posible. Con esto se consigue hacer más eficiente el sistema de ventilación mecánica.
- Ventilación mecánica con recuperación de calor. La correcta recuperación de calor a través de un sistema de ventilación mecánica es clave para conseguir un consumo energético bajo en las casas pasivas.

Razones para dar el salto a una casa pasiva
El ahorro energético y la sostenibilidad son dos razones de peso para plantearse la construcción de una passivhaus. Además, hay otras cuestiones que ponen de manifiesto el auge de las casas pasivas y que repasamos aquí:
- En los últimos años se han duplicado los proyectos Passivhaus. Según datos de la Plataforma de Edificación Passivhaus, actualmente hay 162 proyectos de este tipo. El doble de lo que había en 2018.
- La actualización del ‘DB HE de Ahorro de Energía’ incluye exigencias similares. El ‘DB HE de Ahorro de Energía’ del Código Técnico de la Edificación (CTE) incluye requerimientos nuevos que encajan muy bien con muchas de las exigencias del certificado Passivhaus.
- La renovación constante de aire en ambientes interiores es clave para evitar contagios. La ventilación mecánica de doble flujo de las casas pasivas puede ayudar a reducir el riesgo de contagio en espacios cerrados gracias a su capacidad para extraer el aire viciado del interior y de filtrar el aire de impulsión que entra del exterior.
- El ahorro en gastos energéticos adquiere mayor importancia al pasar más tiempo en casa. A causa de la pandemia pasamos más tiempo en el hogar y, por ello, cada vez es más necesario poder controlar el gasto energético. Conseguirlo es mucho más sencillo con una passivhaus, que se ha comprobado que es un tipo de inmueble que gasta una décima parte que uno convencional.
- Revaloriza el inmueble un 20 %. Optar por una construcción passivhaus es un valor añadido para obtener mayor rentabilidad a futuro con la vivienda. Según la Federación Internacional de Profesiones Inmobiliarias (FIABCI), esta mayor rentabilidad es de, aproximadamente, un 20 %.





