Si instalas armarios hasta el techo, reserva los módulos superiores para los utensilios de uso ocasional, como fuentes grandes, moldes o vajilla de invitados, y deja a mano lo que utilizas a diario.
Dónde colocar la basura y el lavavajillas en una cocina reformada
El mueble bajo el fregadero suele ser el lugar más práctico para instalar los cubos de residuos. La cercanía al agua facilita recoger restos de comida y limpiar después de cocinar.
Elige un sistema extraíble con compartimentos para separar los residuos y comprueba que las cubetas no choquen con el sifón, las tuberías o las bisagras. Mide también la profundidad útil del mueble antes de comprar los cubos.
El lavavajillas debería situarse junto al fregadero siempre que la distribución lo permita. De este modo, resulta más cómodo retirar los restos de los platos, cargarlo y guardar después la vajilla limpia.
| Consejo: reserva un cajón cerca del fregadero para guardar las bolsas de basura, las bayetas limpias y los guantes. Almacena los productos de limpieza por separado, lejos de los alimentos y fuera del alcance de los niños. |
Dónde poner la placa de cocción y el fregadero para ganar encimera
Entre los tips para una reforma de cocina más importantes está decidir la posición de la placa y el fregadero antes de diseñar los módulos inferiores. Ambos elementos condicionan la superficie disponible para preparar alimentos y la comodidad al cocinar.
Qué distancia dejar entre el fregadero y la placa
Siempre que sea posible, reserva entre ambos un tramo continuo de encimera de unos 60-90 cm para cortar, mezclar y preparar alimentos. Si la cocina es pequeña, prioriza una superficie despejada y evita llenarla con accesorios que puedas guardar en un cajón.
Cómo colocar la placa de cocción para cocinar con seguridad
Deja superficie de apoyo a ambos lados cuando la distribución lo permita y respeta las distancias indicadas por el fabricante respecto a paredes, muebles y otros elementos. Sitúa las ollas y sartenes en los cajones próximos, pero guarda los aceites y otros productos sensibles al calor lejos de los fuegos.
Cómo elegir el fregadero según el espacio disponible
El número y el tamaño de los senos del fregadero influyen en la superficie de encimera que queda libre y en la comodidad al lavar. Escógelo según tus hábitos y los metros disponibles, no solo por estética.
- Fregadero de un seno grande: ideal para cocinas pequeñas o para quienes lavan ollas, bandejas de horno y sartenes voluminosas. Al no tener divisiones, permite manipular piezas grandes con mayor facilidad.
- Fregadero de un seno y medio: incorpora una cubeta principal y otra más pequeña. Es una opción intermedia para escurrir alimentos, aclarar utensilios o separar tareas sin ocupar tanto como un modelo de dos senos.
- Fregadero de dos senos: recomendable si cocinas mucho y necesitas lavar y aclarar por separado, o dejar una cubeta en remojo mientras utilizas la otra. Requiere más espacio y puede limitar la superficie de encimera disponible.
- Fregadero con escurridor integrado: práctico si no tienes lavavajillas o lavas muchos utensilios a mano. Si la encimera es pequeña, puedes optar por un escurridor enrollable que se coloca sobre el seno y se guarda después.
Antes de elegirlo, comprueba las medidas interiores de las cubetas, el ancho del mueble, el espacio para escurrir y la compatibilidad del grifo con la ventana o los armarios superiores.

En definitiva, estos tips para una reforma de cocina te ayudarán a planificar primero las rutinas y después los muebles. Cuando cada cosa tiene su sitio, los recorridos son cómodos y queda suficiente encimera libre, cocinar y recoger resulta mucho más sencillo.
¿Qué es lo que más te cuesta organizar en tu cocina: los cajones, la despensa, la basura o la zona de trabajo? Cuéntanoslo en los comentarios: tu solución puede inspirar a quienes estén pensando en reformar la suya.