La cocina es uno de los espacios de la casa más transitados y, con los años, puede resentirse de tanto ajetreo. Por eso debes prestar especial atención a la hora de elegir el tipo de suelo ya que, además de ser bonito, debe combinar resistencia y funcionalidad.
Consejos que te ayudarán a elegir el mejor suelo para tu cocina
Suelos lisos para mejor limpieza
Los suelos porosos o muy texturizados no son una buena elección para la cocina porque las manchas de comida son difíciles de quitar y la limpieza consume demasiado tiempo. Es preferible optar por suelos de textura leve, o directamente, totalmente lisos, evitando las superficies resbaladizas.

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Evita las juntas
Los suelos con juntas son muy bonitos pero poco prácticos para la cocina, ya que acumulan suciedad y pueden mancharse con grasa o restos de alimentos.
Si por lo que sea no quieres renunciar a las juntas, al menos elígelas oscuras, incluso aunque hayas optado por un suelo claro.
Colores y baldosas hidráulicas
La elección de tonos y tramas en la cocina dependerá de tu voluntad y disponibilidad para su mantenimiento. El negro y el blanco, por ejemplo, son muy elegantes, pero demandan una limpieza más frecuente. En cambio, colores intermedios como el beige, gris o celeste, son más fáciles de llevar. Otra opción son los suelos con baldosas hidráulicas o con dibujos de aguas, ya que disimulan muy bien la suciedad.

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Suelos opacos, la mejor opción para tu cocina
Tal y como sucede con el color, hay que tener en cuenta el tiempo que se podrá dedicar a su mantenimiento. Los suelos opacos suelen ser mejor opción para la cocina, ya que en los suelos con brillo se perciben más los posibles golpes o arañazos.

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La elección correcta
Son tantas las opciones disponibles en el mercado, que la elección del suelo de la cocina puede resultar difícil. Tal y como has podido comprobar, existe una gran variedad de materiales, y el abanico de calidades, texturas y formas es inmenso.
En nuestra opinión, tendrás que valorar los distintos aspectos y decidir cuál de ellos tiene prioridad. Algunos requerirán una mayor inversión inicial y otros un mayor mantenimiento posterior, pero lo fundamental es la resistencia. Si lo necesitas, no dudes en contactar a un profesional para que te asesore y te guíe en tu mejor elección.






