Sustituye los accesorios sintéticos por materiales naturales
Otro truco muy utilizado por los interioristas consiste en eliminar los pequeños objetos fabricados en plástico o acabados brillantes y sustituirlos por piezas más auténticas. Por ejemplo:
- Jarrones de barro cocido.
- Cestos de palma o esparto.
- Cerámica artesanal.
- Bandejas de madera maciza.
- Lámparas de rafia o mimbre.
No hace falta llenar la casa de objetos. En este estilo, cada pieza tiene protagonismo porque existe espacio para contemplarla.

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Los muebles que mejor funcionan en el estilo ibicenco
El mobiliario es otro de los elementos que definen este estilo, aunque no tanto por su diseño como por las sensaciones que transmite. La decoración ibicenca apuesta por muebles robustos, sencillos y con acabados naturales que envejecen bien con el paso del tiempo.
Elige pocas piezas, pero con personalidad
En lugar de llenar el salón de muebles auxiliares, es preferible escoger piezas con presencia. Por ejemplo:
- Una mesa de comedor de madera maciza.
- Un banco corrido en lugar de varias sillas.
- Un aparador de acabado artesanal.
- Mesas auxiliares de piedra o madera.
Esta elección ayuda a que los espacios respiren y parezcan visualmente más amplios.
Combina muebles actuales con piezas artesanales
Uno de los errores más comunes consiste en comprar toda la decoración de una misma colección. Las casas más interesantes mezclan muebles contemporáneos con elementos recuperados o elaborados de forma artesanal.
Una lámpara de diseño puede convivir perfectamente con un banco antiguo de madera o con una gran tinaja de barro. Ese contraste aporta autenticidad y hace que la vivienda tenga mucha más personalidad.

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