De hecho, el IDAE asegura que la diferencia de temperatura entre el interior y el exterior de la vivienda debe ser de entre 6 y 12 grados aproximadamente, especialmente en verano.
¿Qué factores impactan sobre la temperatura ideal de una vivienda?
Es importante aclarar que la temperatura ideal también depende de una serie de factores, muchos de ellos, subjetivos. Por ejemplo, hay personas muy calurosas y otras frioleras, que se sentirán mucho mejor si en casa la temperatura es relativamente alta.
Algunas preferirán usar ropa más fresca, incluso en invierno, pero a cambio de subir unos grados la temperatura de la vivienda. Otras optarán por ir muy abrigadas pero gastar menos en la factura de la luz.
Tampoco es lo mismo que en el inmueble vivan bebés, niños pequeños, personas mayores, o mascotas, por ejemplo. Además de las preferencias de las personas que viven en un determinado inmueble, existen otros factores importantes:
- Cómo es la vivienda, cómo está distribuida y cuál es su orientación.
- Qué tipo de aislamiento tiene la propiedad.
- Cuántas personas viven en el inmueble.
- Cómo son las personas que habitan en la casa.
- En qué barrio se encuentra la vivienda.
- Qué tipo de sistemas de climatización y calefacción tiene la propiedad.
- En qué ciudad o municipio se encuentra el piso.
¿Cuál es la temperatura ideal de cada estancia de la casa? Salón, dormitorios…
Ahora que ya sabemos cuál es la temperatura ideal para tener confort en casa, pasamos a analizar cuál es la temperatura media perfecta para cada estancia:

1. La temperatura ideal en el salón
El salón es una de las estancias en las que pasamos más tiempo en estado sedentario. La temperatura aquí debe ser la recomendada a nivel general: en verano, unos 26 grados centígrados, mientras que en invierno debe oscilar entre los 21 y 23 grados centígrados durante el día.
2. La temperatura ideal en el dormitorio
En el dormitorio pasamos, o deberíamos pasar, entre 7 y 9 horas diarias. Aquí la temperatura debería ser inferior a la del resto de la vivienda: los expertos aseguran que la mejor temperatura para el dormitorio es de entre 17 y 21 grados, tanto en invierno como en verano. Mantenerla entre estos baremos nos permitirá conciliar el sueño con mayor facilidad, y mantenerlo durante toda la noche.