El día de empezar a disfrutar de los clásicos Disney desde tu casa y como si no hubiera un mañana ha llegado. Disney pone a disposición de los usuarios españoles la nueva plataforma Disney+, que está disponible para todos desde el 24 de marzo de 2020.
De este modo, tendremos acceso a infinidad de contenidos de Disney, Pixar, Marvel, Star Wars y National Geographic. Sí, por fin podrás cumplir tu sueño de poner a tus hijos las películas que te hicieron vibrar en tu infancia. Y como por ahora nadie de aquí tiene previsto salir de casa, hemos pensado que te gustaría rememorar las casas más emblemáticas de Disney desde el principio de sus tiempos.
¿Recuerdas cómo era la casa en la que vivía Cenicienta? ¿Has soñado una y otra vez en ese viaje por la madriguera que hizo nuestra querida Alicia? ¿Tú también estabas enamorado del imponente castillo de la Bella y la Bestia? ¡Vamos a recordar aquellos maravillosos años a través de los hogares más emblemáticos de Disney!

1. La cabaña de Blancanieves y los siete enanitos
Fue la primera película Disney. Tanto es así que se estrenó en 1937. Se trata, como ya sabes, de una adaptación del cuento de hadas de los hermanos Grimm, publicado en 1812. Una de las casas más emblemáticas de esta historia es, sin duda alguna, la de los siete enanitos. En realidad se trata de una cabaña: una hermosa casita que Blancanieves encontró en un claro del bosque y en la que entró a descansar.
Todo lo que había dentro de la cabaña era muy pequeño y estaba muy sucio. Junto a los animalitos del bosque la dejó limpia como una patena y consiguió que fuera un hogar verdaderamente acogedor. Después de haber hecho todo el trabajo, subió a la parte superior de la casa, donde había siete camitas de pequeñas dimensiones. Necesitó tres para echarse y se durmió profundamente.

2. Cenicienta: una casa de contrastes
La versión de Disney de Cenicienta es de 1950. Y gran parte de la historia se desarrolla en una casa. Cenicienta vive allí, limpiando todo el día, a las órdenes de la malévola madrastra y de sus tres hijas, igualmente malévolas. La casa es un palacete precioso, con una escalinata muy característica, espacios amplios y lujosos. Sin embargo, la Cenicienta no vive junto con la familia. En el clásico de Disney duerme y habita en una azotea de madera, con cero lujos… pero con mucho espacio para soñar.
3. Alicia en la madriguera
Uno de los espacios más característicos del cuento de Alicia en el país de las maravillas es la madriguera. Ese lugar al que nuestra protagonista aterriza tras seguir la senda del conejo blanco. En la mágica e infinita madriguera por la que Alicia empieza a flotar hay un poco de todo: lámparas, sillones, reposapiés, espejos, libros, cuadros, tocadores, relojes y un largo etcétera de elementos muy hogareños.
4. La encantadora morada de Peter Pan
La cinta de Peter Pan producida por Disney se estrenó tan pronto como en 1952. Este precioso cuento, inspirado en la obra teatral Peter Pan y Wendy de J.M.Barrie, tiene también algunas casas reseñables. Una de las más representativas de la historia es la de John y Michael, dos hermanos que por la noche se divierten con las historias que les cuenta Wendy, su hermana mayor. Peter Pan es su protagonista y desde la casa vuelan hacia el País de Nunca Jamás. Una delicia que también podremos recuperar.

5. El emblemático castillo de la Bella Durmiente
Es uno de los castillos más famosos de Disney. De hecho, consta de su propia construcción real. El Castillo de la Cenicienta es un impresionante castillo que tardó 18 meses en alzarse y que tiene una altura de unos 57 metros. Fue construido a mediados de 1971 en Florida (Estados Unidos) y fue inspirado en un montón de castillos reales y ficticio, como por ejemplo, el Castillo de Neuschwanstein (Baviera, Alemania), el Álcazar de Segovia (Castilla y León, España), el Palacio de Fontainebleau o Versalles (Francia).
6. El Libro de la Selva y la vida sin casa
Lo normal, para todos nosotros, es vivir en una casa. En un piso. En una cabaña. Pero los cuentos Disney nos han enseñado que las posibilidad todavía son más variadas. ¿Te acuerdas del Libro de la Selva? La película de animación de Disney se estrenó en 1967 y se basa en los relatos de Mowgli de Rudyard Kipling. De la historia recordamos con mucho cariño sus canciones y la profunda conexión entre animales, personas y naturaleza. No te la vayas a perder.

7. Una casa muy cómoda para los Aristogatos
Los Aristogatos es una película de animación que Disney estrenó en 1970. Tres gatitos (Marie, Berlioz y Toulouse) viven junto a su mamá, Duquesa, en la mansión de una cantante de ópera. Es Madame Adelaide Bonfamille. Esta transmite a George Hautecourt, su abogado, que su fiel mayordomo Edgar cuide de sus gatitos hasta que mueran. Es la única manera que tiene el hombre de heredar toda su fortuna. La mansión es, en este caso, un espacio fundamental para el desarrollo de esta entretenida historia.
8. La Sirenita: bajo del mar
Lógicamente, la famosa Sirenita reside junto a su familia bajo del mar, hasta que consigue, finalmente, subir a la superficie, casarse con el príncipe y disfrutar de la vida que había soñado. Sin embargo, gran parte de la película se desarrolla en el océano. Uno de los escenarios más impresionantes es, sin duda alguna, el de la cueva de la maléfica Úrsula, un pulpo que hará todo lo posible para destruir a Ariel y a su padre, Tritón. Todo por la corona.

9. Otro castillo imponente: La Bella y la Bestia
Una película de paisajes impresionantes e increíbles moradas es la de La Bella y la Bestia. La historia transcurre por diferentes escenarios: la librería, la taberna, la humilde casa de Bella y su padre… Sin embargo, uno de los más impresionantes es el castillo de la Bestia. Se trata de un lugar encantado que posee múltiples alas, mazmorras y estancias secretas.

10. Aladín o de palacio en palacio
Viajemos ahora a otro palacio de impacto. Es el de Aladín. La leyenda de Aladino o Aladino y la lámpara maravillosa es una de las películas de animación más famosas de Disney. Como sabes, Aladino es un chico pobre que vive con su madre. Pronto será seducido por Haseem para entrar en la caverna subterránea y tratar de conseguir la lámpara. Pronto descubrirá que en la lámpara vive un genio que le ayudará a conseguir que sus deseos se hagan en realidad. Casarse con la princesa Leila y vivir en un inmenso palacio.
11. Pocahontas, la naturaleza como casa
Hemos recordado la bella historia de El Libro de la Selva y ahora recuperamos Pocahontas. La historia narra la barbarie de los conquistadores en América y reflexiona sobre la relación del hombre con la naturaleza. Esta canción, bella y cautivadora como pocas, nos lleva a integrarnos con la naturaleza y a sentirla como un hogar propio. Durante la película, además, veremos casas curiosas: tipis, cabañas, cuevas e incluso barcos.

12. Notre Dame de París y el jorobado
¿Te imaginas cómo sería vivir en una catedral? ¿Y vivir en una catedral como la ahora malograda Notre Dame de París? Ya sabes de qué película estamos hablando, aquí no hay dudas. El Jorobado de Notre Dame es una adaptación de la novela de Victor Hugo, en la que narra la historia de un pobre hombre que vive en la Catedral de París, junto a las gárgolas como únicas compañeras.
13. El palacio de Elsa en Frozen
Frozen es una de las películas que más éxitos ha cosechado últimamente dentro de la factoría Disney, así que no podíamos olvidarnos de ella. Tanto es así que hemos querido recuperar una escena en la que aparece el impresionante palacio de hielo de Elsa. Otro lugar de sueño en el que no nos importaría vivir. Aunque fuera solo por un día.

14. Bonus: La mítica casa de Mary Poppins
Y terminamos este especial de casas Disney con una morada mítica. Es la casa de Mary Poppins. El hogar al que fue a trabajar esa particular niñera, la casa de los Banks, era una típica construcción londinense. Y de hecho, todos los paisajes y lugares de la película nos llevan allí. En el barrio de Chelsea, además, existe una casa real: la misma en la que nació P.L.Travers (autora de Mary Poppins) y vivió 16 años. Es el 50 Smith Street. Casita de ladrillo con ventanas blancas y puerta verde. Una delicia. Disfrútala de nuevo a través de la pantalla.





