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Aprovechar al máximo la luz exterior y proteger la intimidad dentro de una ciudad no suele ser una combinación fácil. Pero en este edificio de Hiroshima, en Japón, han dado con una solución muy original. La casa es obra del estudio arquitectónico de Hiroshi Nakamura, que usa el cristal como uno de sus materiales básicos de construcción. La Optical Glass House, que es el nombre con que se conoce la edificación, fue elegida como la mejor casa del año 2018 según ArchDaily, una de las publicaciones internacionales más importantes de arquitectura.

Edificio Optical Glass House

La Optical Glass Hpuse se encuentra en el centro de Hiroshima, entre edificios altos en una calle con mucho tráfico de coches y de tranvías. La idea era lograr, en medio de un entorno totalmente urbano, un ambiente de privacidad y tranquilidad. Para ello se diseño, de entrada, una gran fachada de cristal que da paso a un jardín interior. La casa en sí empieza a continuación, de modo que la gran mayoría de las estancias tienen luz natural y vistas a la zona vegetal.

Casa de cristal pero no se ve el interior

Fachada de cristal puro

La fachada, de 8,6 metros de alto y de ancho, está compuesta de unos 6.000 bloques de cristal puro, de 5 centímetros de grosor. El material consigue aislar el sonido exterior y proporciona la luz adecuada para la creación del oasis interior. La construcción no fue nada fácil, porque el peso de los bloques de cristal suma unas 13 toneladas. Para soportarlo hubiese hecho falta una aparatosa estructura de cemento, pero se consiguió reducir el volumen de manera significativa utilizando cemento reforzado con acero. En el proceso se crearon pequeñas asperezas en algunos de los bloques de cristal, y como resultado ahora la luz crea todo tipo de dibujos interesantes al atravesarlos.

Las dimensiones de la fachada, con solo 5 centímetros de grosor, hacían imposible que se sostuviera por sí misma. Por eso se añadió un entramado de barras de acero inoxidable que quedan perfectamente disimuladas entre los bloques de cristal. El efecto, desde fuera y desde dentro de la casa, es similar al de una cascada de agua.

Casa con fachada de cristal

Unifamiliar de grandes dimensiones

La casa cuenta en total con 385 metros construidos en tres plantas. La planta baja cuenta con un garaje, un dormitorio y una gran sala de juegos. En la primera planta se encuentra el jardín interior, que suma dos alturas. Aquí se sitúan una gran cocina abierta, el comedor y un gran salón que se beneficia de la luz exterior que se filtra a través de la fachada de cristal. En la planta superior hay tres dormitorios más. El edificio se completa con una sauna y un jardín exterior en la parte posterior.