Uno de los principales atractivos de la casa es el amplio salón acristalado desde el que se observan unas espectaculares vistas al mar, pero manteniendo, como en el resto de la casa, una total privacidad. También destacan tres amplios dormitorios dobles tipo suite desde los que disfrutar del entorno.
Finalmente, en el sótano, se ha dispuesto una gran sala diáfana de 35 metros cuadrados, que puede servir como zona de ocio, o como una área donde poder teletrabajar o crear un gimnasio en casa. Desde éste y la primera planta se accede al jardín, que cuenta con una piscina donde refrescarse los días más calurosos.
Además de su increíble diseño y del aprovechamiento de cada rincón, la casa se ha construido bajo criterios de sostenibilidad y eficiencia energética. De hecho, cuenta con placas solares, agua caliente sanitaria, suelo radiante por aerotermia, carpintería exterior de aluminio con rotura de puente térmico, aire acondicionado y bomba de calor, iluminación de bajo consumo y recogida de aguas pluviales, entre otros.