El mercado inmobiliario parecía, a priori, de los más afectados por la crisis sanitaria, pero la realidad nos ha demostrado lo contrario. La pandemia nos ha traído algunos cambios y enseñanzas inesperadas. La promoción de vivienda nueva, contra todo pronóstico, ha capeado bien la situación e incrementado de manera importante sus ritmos de venta. “Es más, podemos llegar a encontrarnos una situación de rebote de precios, debido a la fortaleza de la demanda y la falta de oferta en algunas zonas”, una opinión que comparten Carlos Smerdou y Luis Corral, CEOs de Foro Consultores.
¿Por qué se ha producido esta situación? La pandemia ha puesto en evidencia nuevas necesidades en la vivienda, debido al teletrabajo. Y ha estimulado la compra de una nueva tipología, más amplia, zonas comunes, terrazas o viviendas unifamiliares. Una auténtica reestructuración.
Igualmente, el perfil del demandante ha cambiado. Tiene más edad y una posición socioeconómica más elevada, así lo pone de manifiesto el último informe del Banco de España. Eso sí, el coronavirus ha alejado de la compra de vivienda a los jóvenes y a las rentas más bajas. Y aquí hay un dato importante: buena parte de los empleos perdidos son de menor cualificación.
Los que no han sufrido los ERTEs han visto el momento oportuno para cambiarse de casa y mejorar, buscando unas características diferentes: más amplias, con zonas comunes y terrazas. Y también se ve un incremento en la demanda de viviendas unifamiliares. El disponer de espacios abiertos ha pasado a ser una prioridad en la demanda de vivienda. El incremento en el teletrabajo en el futuro, tendencia que ha llegado para quedarse, y el temor a nuevas pandemias está en la motivación de muchos compradores.

¿Y qué ocurre? Hablamos de una tipología de vivienda que se encuentra mucho más en obra nueva y en zonas más alejadas del centro de las ciudades. Y ahí está la clave del tirón de la vivienda nueva que estamos viendo.
Necesitamos más oferta
Pero ahora nos encontramos con otro problema que es necesario solucionar: la escasez de vivienda con estas características. Porque mientras la demanda ha subido, la oferta se ha mantenido al ralentí ante las dificultades de los promotores para obtener financiación, tanto para desarrollar la promoción como para la compra de suelo.
¿Cuál es el reto? Estamos en un escenario todavía reversible y en el que es fundamental la promoción de vivienda nueva, ya que en las zonas más demandadas de nuestras ciudades hay poca oferta. Y ahí las entidades financieras tendrán un papel fundamental para reactivar el préstamo promotor.
Y parece que hemos comenzado el año con mayor apertura y más interés de las entidades financieras, tanto en nuevas promociones como en suelo. En cuanto la banca aligere sus requisitos para la concesión de créditos, se incrementará la oferta, y hay demanda interesada. Y las Administraciones también tienen un papel importante para agilizar la tramitación urbanística y evitar demoras.
Si no se incrementa el inicio de nuevos proyectos, estamos a las puertas de una nueva burbuja inmobiliaria en el segmento de vivienda nueva en ciudades como Madrid. En algunos sitios ya se está produciendo un incremento insano por falta de oferta adaptada a las nuevas demandas del mercado.





