2. La Alhambra de Granada
El ventanal que mostrábamos en el test corresponde a la Alhambra, una joya árabe que se encuentra en Granada, un palacio-fortaleza que te deja sin palabras con sus jardines repletos de fuentes, sus detalles islámicos en paredes, ventanales y techos y su magnífica ubicación. De hecho, en árabe «Alhambra» significa «castillo rojo» por su color al atardecer, cuando su fachada adopta tonos anaranjados y rojizos. ¡Una auténtica belleza!

3. El campanario de Nuestra Señora del Pilar, Zaragoza
El campanario se encuentra en la Basílica del Pilar y ofrece unas preciosas vistas del río Ebro y la ciudad de Zaragoza. Nuestra Señora del Pilar se construyó en estilo barroco y es realmente una maravilla arquitectónica. Si vas por allí, no olvides comprar o regalar una Cinta de la Medida de la Virgen del Pilar, un símbolo de protección y buena suerte a los viajeros en sus desplazamientos.

4. El cine-teatro Capitol, en la Gran Vía de Madrid
Seguro que no se te ha escapado este símbolo de la Gran Vía madrileña. El cine-teatro Capitol, con su fachada de estilo arquitectónico Art Decó, se encuentra en el epicentro de la ciudad. De hecho, el edificio en el que se encuentra el teatro te sonará por ser uno de los más representativos de la ciudad, con el cartel luminoso de la marca Schweppes.

5. El peine del Viento en San Sebastián
Nos desplazamos hasta el norte de España, en concreto, al extremo de la playa de Ondarreta, en San Sebastián. El peine del viento es una obra de arte de acero de Eduardo Chillida, ubicada en un lugar ideal para meditar o disfrutar del oleaje. Se trata de un símbolo de relación entre el hombre y la naturaleza y es un rincón mágico para sentir la fuerza el mar.

6. El Mercado Central de Valencia
Pasear por los pasillos del Mercado Central es una auténtico festín para el paladar y la vista. Además de encontrar todo tipo de deliciosos alimentos (entre ellos la horchata fresca y los fartons), este mercado modernista se corona como el mercado de productos frescos más grande de Europa, combinando la belleza de su arquitectura y la tradición gastronómica.

7. El color albero en las fachadas de Sevilla
Es cierto aquello de que «Sevilla tiene un color especial». Esta ciudad desprende magia, color e identidad. Sus edificios brillan con el cálido color albero en sus fachadas, un tono amarillo dorado que resalta, en muchos casos, sobre el blanco y el color rojo carmesí.
