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La ley de vivienda, que entró en vigor el 19 de junio de 2019 y sigue vigente hasta hoy, es la principal responsable de que los bancos soliciten tantos datos a sus clientes antes de concederles una hipoteca. Se trata de una normativa que regula la concesión de préstamos hipotecarios y que vela por la transparencia y la buena praxis en el sector.

Esta norma es una trasposición de la Directiva 2014/17/UE del Parlamento Europeo y del Consejo por la que se rigen todos los países miembros de la Unión Europea, aunque cada país ha podido incorporar ciertos cambios en su aplicación. España, por ejemplo, añadió algunos a la ya existente y, se ha ceñido a todas sus normas y ejes de actuación desde el primer momento de su implantación.

Fiabilidad, transparencia y solvencia: los principales ejes de la nueva ley hipotecaria española

La Ley de Contratos de Crédito Inmobiliario vela por la fiabilidad, la transparencia y el buen hacer del sector hipotecario. Para conseguirlo, establece que tanto las entidades como los clientes compartan responsabilidades; esto se traduce en que las entidades financieras suelen pedir más datos a sus clientes y estos, a su vez, están más protegidos y tienen más ventajas a la hora de solicitar un crédito hipotecario.

La LCCI también ha obligado a las entidades a comprobar la solvencia de los clientes a la hora de concederles una hipoteca y, por lo tanto, estos son más estrictos y rigurosos en esta valoración, por lo que también se ven forzados a pedir más información a sus consumidores.

¿Por qué debes aportar algunos datos al solicitar la hipoteca? - Fotocasa Life - contratar hipoteca, documentación, Economía, Hipoteca - Finanzas - La ley de vivienda, que entró en vigor el 19 de junio de 2019 y sigue vigente hasta hoy, es la principal responsable de que los bancos soliciten tantos datos a sus clientes antes de concederles una hipoteca. Se trata de una normativa que regula la concesión de préstamos hipotecarios y que vela por la transparencia y la buena praxis en el sector.

¿Qué tienen en cuenta las entidades a la hora de conceder una hipoteca?

Lo primero que tienen en cuenta los bancos a la hora de conceder una hipoteca es la solvencia del cliente, es decir, si tendrá la capacidad económica suficiente para hacer frente al pago de las cuotas durante el tiempo que dure la hipoteca. Para el caso en el que la información aportada por el cliente no se ajuste a su situación real las entidades estarán en pleno derecho de declinar la solicitud del préstamo.

Para poder analizar el grado de solvencia, también conocido como “scoring bancario”, las entidades financieras solicitarán cierta información a los clientes, que estos tendrán que facilitar de forma obligatoria. Esta información suele ser:

  • Última declaración de la renta
  • Tres últimas nóminas
  • Situación laboral
  • Bienes muebles o inmuebles que el solicitante tiene en propiedad
  • Situación personal y familiar
  • Otros préstamos o deudas pendientes

La última declaración de la renta, las últimas nóminas (tres, como mínimo), el informe de vida laboral, el contrato de trabajo, los justificantes de ingresos adicionales y los recibos de otras hipotecas o préstamos será parte de esta documentación que pedirá el banco.

Además, este también podrá solicitar información adicional, como los activos que el cliente tiene en propiedad, información sobre la vivienda que va a adquirir, o su situación personal y familiar (si está casado, si tiene hijos, si paga alguna pensión alimenticia…). Asimismo, y dependiendo de si el cliente trabaja por cuenta ajena, tiene una empresa o es autónomo, puede que el banco solicite más datos y documentos.

Otro de los motivos por los cuales las entidades piden tantos datos es para poder ofrecer ofertas personalizadas. Si, por ejemplo, un cliente está pendiente de cobrar una herencia o tiene previsto vender una propiedad, puede que el banco le ofrezca la posibilidad de pagar menos de entrada o una carencia durante los primeros meses. Desde Hipotecas.com creemos que cada hipoteca es diferente y que cada cliente y cada vivienda tienen unas características y necesidades diferentes. Por ello, toda la información se analiza cuidadosamente, no solo con el fin de poder decidir si se concede una hipoteca, si no para ofrecer la solución financiera más adaptada al cliente.

Por ejemplo, después de analizar la información que ha facilitado el cliente acerca de la vivienda que quiere adquirir, se puede considerar ofrecer una hipoteca verde si se trata de un inmueble con una buena calificación energética (A o B), o puede mejorar su eficiencia energética en un 30% o más.

Otra de las opciones que pueden contemplar es, por ejemplo, la antigüedad en el trabajo. Y es que, aunque, por ejemplo, un cliente no cobre tanto como otro, el hecho de tener un trabajo estable o valdrá más que otro que cobre mucho más pero que lleve menos años trabajando en la misma empresa.

Todas las entidades están obligadas a seguir procedimientos internos específicos para evaluar la solvencia de sus clientes. Todos estos procedimientos, sin excepción, deben estar supervisados por el Banco de España.

Por lo tanto, los bancos piden todos estos datos a sus clientes antes de concederles una hipoteca para ofrecer ofertas personalizadas, para garantizar que estos tendrán suficiente solvencia para poder hacer frente a los pagos y, además, para asegurarse de cumplir con los requisitos de fiabilidad y solvencia de la nueva ley hipotecaria española, que vela por el bien del sector.